El Quesos se vuelve a llevar el derbi en un partido feo y se cuela en la final de la Copa

En un partido relativamente tranquilo y controlado, el equipo de Diego Merino accede por tercera vez consecutiva a la final de Copa. Será la novena final copera y buscará el cuarto título.

No hubo sorpresas porque el VRAC Quesos Entrepinares no lo permitió. Los queseros controlaron el partido y la eliminatoria, con un Hermi El Salvador que solo hizo daño en los últimos quince minutos del encuentro, con poco margen para remontar.

 

El mensaje repetido toda la semana por los chamizos caló en los jugadores de Hermi El Salvador. Remontada. Y para eso, estaba claro que la consigna sólo puede ser una: trabajo, acompañado de disciplina. Sin embargo, no se consiguió.

 

Fue un derbi de interrupciones y sin juego fluido, opuesto al de la ida: un partido feo que benefició al VRAC por el resultado del primer partido. Se percibió que ambos conjuntos se conocen a estas alturas de la temporada, tratándose del cuarto enfrentamiento. Buscando el ensayo que sentenciase el pase a la final, Snee no perdonó tres castigos señalados a El Salvador y anotó con el pie los nueve únicos puntos del partido.

 

La primera parte tuvo diferentes fases de dominio. El inicio fue para el VRAC, que quería decantar la balanza por la vía rápida. Los azules tuvieron varias oportunidades de abrir brecha en el marcador, pero a milímetros de la línea de marca erraban y les tocaba volver a empezar. El Salvador se fue estirando lentamente.

 

Las amarillas a Guillermo Mateu y Raphael Blanco, que regresaron cuando también era amonestado Pablo César Gutiérrez, adormecieron aún más los primeros 40 minutos. Al descanso, un tranquilizador 6-0 fruto de dos aciertos de Snee entre palos elevaba la ventaja global de la eliminatoria a 16 puntos.

 

El segundo acto mantuvo la línea del primero. Rugby trabado y poco vistoso, desesperante para el aficionado y, por una vez, positivo para un VRAC al que no le interesaba un correcalles y sí que lo único que corriesen fuesen los minutos. Lejos de abrirse, el partido siguió por los mismos derroteros y el Quesos tocó la final con una nueva transformación de Snee. Tocaba aguantar.  La semifinal se consumió ante la impotencia chamiza, que buscó puntuar sin éxito en los minutos finales.

 

El VRAC disputará la final de la Copa del Rey por novena vez en su historia, tercera de forma consecutiva, y buscará llevar a sus vitrinas el cuarto título copero. Enfrente estará Cisneros, que ganó también la ida y la vuelta de su eliminatoria frente al Bathco.

 

En la rueda de prensa posterior al encuentro, Juan Carlos Pérez, del Hermi, se mostró razonablemente satisfecho con el trabajo del equipo, “especialmente en defensa, ya que hemos evitado que varios ataques del VRAC se convirtieran en puntos”. Sobre si estaba decepcionado por la eliminación, el preparador colegial fue claro: “Sí, queríamos esta Copa. Pero ahora nos queda prepararnos lo mejor que podamos, e ir a por la Liga, en la que tenemos todas las opciones”.