El Quesos remonta al Ordizia y se cuela en la final de la Copa del Rey

Los vascos lideraron la primera mitad, pero los vallisoletanos supieron remontar (26-21), para ganarse a fuego un puesto en la final de la Copa del Rey. 

26 - VRAC Quesos Entrepinares: Ángel de la Calle, Steve Barnes, Pablo César Gutiérrez, Iñigo Ribot, Ignacio Molina, Álvaro Abril, Stefano Tuconi, Adam Newton, Juan Carlos Pico, Gareth Griffiths, Rodrigo López, Nacho Muller, Álex Muller, Gabriel Herrera y Pedro Martín.
También jugaron: Borja Estrada, Sergio Valverde, Diego Gorosito, Manuel Sevillano, Fernando de la Calle, Rodrigo López y Álvaro Ferrández.

 

21 - Ordizia Rugby: Jaun Pérez, Ion Ander Grende, Vaugan Lomax, Axier de Eulate, Jamie Chipman, Joan Tudela, Oier Goia, Ritxard Muagututia, Mikel Aizpurua, Korey Simpson, Heinritx Steyl, Jeremías Palumbo, Iñaki Puyadena, Axier Korta y Phil Huxford.

 

También jugaron: Mikel García, Mikel del Río, Axier Arretxea

 

Parciales: 3-0, min.7: Transformación de castigo de Steyl; 7-3, min.17: Ensayo de Gabriel Herrera y transformación de Gareth Griffiths; 7-6, min.25: Transformación de castigo de Steyl; 7-11, min.38: Ensayo de Korey Simpson; 7-18, min.40: Ensayo de Huxford y transformación de Steyl; 10-18, min.42: Transformación de castigo de Gareth Griffiths; 17-18, min.48: Ensayo de Gabriel Herrera y transformación de Gareth Griffiths; 20-18, min.54: Transformación de castigo de Gareth Griffiths; 23-18, min.61: Transformación castigo de Gareth Griffiths; 26-18, min.72: Transformación de castigo de Gareth Griffiths; 26-21, min.77: Transformación de castigo de Steyl.

 

Árbitro: Sergio Figueruelo. Amonestó a Adam Newton

 

Incidencias: Partido correspondiente a la vuelta de semifinales de Copa disputado en Pepe Rojo ante 2.000 espectadores.

Acostumbra el Quesos en los últimos tiempos a inmaculadas primeras partes y relajadas segundas. Nada más lejos de lo habitual lo vivido en la vuelta de semifinales de Copa. La zozobra de los primeros 40 minutos, en los que el Entrepinares estuvo durante muchos minutos fuera de la Copa, la liquidó el equipo de Merino con una tremenda segunda parte que apretó la eliminatoria hasta el último segundo.

 

Porque Ordizia se jugaba la temporada en Valladolid y así lo demostró. Vino con todo y a por todas, encontrando la complicidad de un discreto arbitraje que volvió a ser complaciente con el acoso y derribo a Stefano Tucconi desde el primer minuto de partido. De hecho, el marbellí volvió a abandonar el césped ensangrentado. No fue el único.

 

El encuentro comenzó sin tregua, y superados los quince minutos iniciales ambos equipos habían movido ya su casillero. Ordizia con una transformación de Steyl y el Quesos con un ensayo de Gabriel Herrera. Fue tras una buena jugada de Perico previa melé ganada con introducción de Juan Carlos Pico. El oval lo posó el tucumano, que volvió a rendir a un gran nivel. Encontró tres puntos más con la transformación de Gareth Griffiths.

 

Sin embargo, al descanso se llegó con un marcador delicado y que generó tensión en las abarrotadas gradas de Pepe Rojo. Un bote del oval que traicionó a Perico lo aprovechó Simpson para ensayar, pero Steyl no logró pasar el pateo a palos. Puntos decisivos a la postre. Al Entrepinares le dejó tocado y los vascos lo aprovecharon: Huxford con la mano y Steyl con el pie dieron siete puntos más a los de Goierri. Un final de la primera parte fatídico para los queseros que, además, veían como Adam Newton era amonestado.

 

Pero el paso por los vestuarios sacó al mejor VRAC. Los de Merino sabían que el arranque de la segunda parte era clave para poder remontar una desventaja en la eliminatoria que ya era de doce puntos. La diferencia la marcó, casta y garra al margen, Gareth Griffiths. Emulando a su ídolo Wilkinson sumó hasta 14 puntos con su zurda y llevó en volandas a sus compañeros a la final.

 

Pasó entre palos cuatro golpes de castigo y transformó tras un nuevo ensayo de Gabri Herrera. La remontada era una realidad a media hora del final con el 20-18 que se amplió hasta el 26-18. Pero la ventaja no era suficiente para relajarse y Steyl metió a Ordizia nuevamente en la eliminatoria con una transformación y tres puntos más. Con cinco por debajo en el marcador, los de Goierri tuvieron seis minutos para conseguir un ensayo que les metiese en la gran final, pero Pepe Rojo defendió con su equipo y llevó al VRAC a una nueva final de Copa. Esta vez frente a Independiente de Santander.