El Puente de Isabel La Católica se blinda contra los resbalones

Los operarios trabajan con resina y arena de sílice en el Puente de Isabel La Católica. JUAN POSTIGO

Operarios trabajan hasta el viernes en este puente de Valladolid para el cambio de las capas de arena de sílice. Uno de los carriles permanece cortado por las obras. 

El Ayuntamiento de Valladolid ha decidido que es mejor prevenir que curar. Y es que después de que hace poco más de tres semanas se viera obligado a atender las reclamaciones de cinco personas que en su día resbalaron en el Puente de Isabel La Católica (denuncias que costaron casi 13.500 euros a la empresa adjudicataria Sacyr), el Consistorio ha decidido cubrirse las espaldas. En caso de haber una segunda vez, sí le tocaría responsabilizarse y asumir los gastos, algo a lo que no está dispuesto el gobierno de De la Riva.

 

Por ello, desde este lunes son varios los operarios que están trabajando en las vías peatonales de dicho Puente para blindarlo contra resbalones. Esto es, que desde este día hasta el viernes, una de las dos pasarelas permanecerá cortada al paso de personal hasta que terminen las labores.

 

El procedimiento es sencillo. Primero, capa de resina. Segundo, otra de arena de sílice, un material que, para el caso, evita los malditos resbalones que han tenido que sufrir varios ciudadanos en aquellas épocas de suelo mojado. Barrer el material que no haya quedado pegado y repetir con una segunda capa para cubrir los huecos que hayan podido quedar. Y lo mismo, pero en el otro lado del Puente.

 

El primero de los dos lados con el que han comenzado las labores es aquel en el que se encuentra la Cúpula del Milenio, de manera que, según los propios trabajadores, lo esperado es que este permanezca cortado este martes y miércoles para que jueves y viernes queden para el segundo lado del Puente, donde se sitúa la sede de Cruz Roja Castilla y León.