El Puente de Isabel La Católica concluirá sus obras a mediados de noviembre

El Puente de Isabel La Católica, en plenas obras para arreglar su estructura. BORIS GARCÍA

La concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Valladolid, Cristina Vidal, achaca los continuos contratiempos de la estructura a “pequeños problemas habituales en el mantenimiento de un puente”.

No está afectando como tal a la circulación de los peatones ni del tráfico rodado, pero el Puente de Isabel La Católica concluirá su puesta a punto en su estructura “a mediados o finales de noviembre”. Así lo asegura la concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Valladolid, Cristina Vidal, que ha querido valorar los continuos problemas de la nombrada pasarela como “algo habitual en el mantenimiento de un puente”.

 

Y es que son muchos los percances a los que se está teniendo que enfrentar este nexo de unión entre Huerta del Rey y el Paseo de Isabel La Católica. El último, uno estructural fruto de las filtraciones por las juntas de dilatación y que provocaron desprendimientos del enfoscado. Unos desconchados que podían resultar fatales en el futuro, vaya. Desperfectos que se descubrieron hace relativamente poco y por los que se procedió a hacer un estudio que aconsejaba su reparación antes de que la cosa fuera a mayores.

 

Desde hace varias semanas, concretamente desde principios de julio, se viene trabajando en la parte central de la estructura. Está previsto que dicha zona termine su remodelación en los próximos días para poder desmontar el andamiaje, con un coste de alquiler elevado, para pasar acto seguido a los laterales del Puente, de manera que se concluiría a mediados de noviembre.

 

“En todo caso, no hay ningún riesgo de que pudiera pasar nada peligroso, esto nos lo avaló el informe que pedimos en su día”, asegura Cristina Vidal a Tribuna.

 

CONTINUOS PROBLEMAS

 

Pero es que este último contratiempo se trata solo de uno más de los sufridos por el Puente de Isabel La Católica. A saber, hace pocas semanas también se procedió a la restauración de la dos bandas peatonales después de varios resbalones que supusieron indemnizaciones que ascendieron a casi 13.500 euros. Otro. Hace varios meses, tráfico cortado para la fijación de los postes de los aerogeneradores que lucen en la vía. ¿Uno más? Este último problema de estructura. Y por no decir que el Puente sigue dando chispazos en más de una ocasión por la electricidad estática acumulada.

 

La buena noticia para el Ayuntamiento de Valladolid, tal y como asegura la concejal Cristina Vidal, es que la estructura se encuentra todavía bajo la garantía de la empresa adjudicataria, Sacyr, por lo que los gastos son bastante reducidos para el Consistorio.

 

“Los problemas que tiene el Puente son independientes entre ellos. El tablero de resina producía resbalones, algo que ocurre en muchas obras. Con materiales novedosos hay dificultades a la hora de la verdad. Respecto a los aerogeneradores, eran unos tornos que había que apretar y ya está. Ojalá no pasaran, pero la vida es así, pequeños problemas del día a día”, asegura Vidal.

 

“Esto viene derivado del deterioro habitual y normal de los Puentes. Nosotros con el Plan E ya hicimos una inspección del Puente Colgante, se rehabilitó y se adecentó, otro año tocó el Puente Mayor... Se han venido haciendo estas inspecciones periódicas en todos los puentes de la ciudad, es lo habitual”. La cuestión es que el de Isabel La Católica sigue acumulando vaivenes, y esa es una realidad que no se puede negar.