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Cartel definitivo iberian file

El Pucela se aúpa al liderato compartido tras un meritorio empate en El Molinón (1-1)

LFP

Los de Rubi, tras una primera mitad mediocre, mejoraron en la segunda y se adelantaron por medio de Bergdich, pero Guerrero empató a cinco minutos del final. El Real Valladolid es segundo empatado con Las Palmas.

Ficha técnica:

 

1 - Sporting: Cuéllar, Lora, Luis Hernández, Bernardo, Alex Menéndez, Sergio Álvarez (Rachid, m 72), Nacho Cases, Carmona (Carlos Castro, m 66), Pablo Pérez (Juan Muñiz, m 72), Jony y Guerrero.

 

1 - Valladolid: Javi Varas, Chica, Marc Valiente, Jesús Rueda, Peña, Leao, Timor, Bergdich (Mojica, m 78), Roger (Alfaro, m 31), Óscar (Sastre, m 90) y Óscar Díaz.

 

Goles: 0-1: Bergdich (m. 58), 1-1: Guerrero (m. 85).

 

Árbitro: Medié Jiménez. Mostró tarjeta amarilla a Timor (m 18), Pablo Pérez (m 54), Cuéllar (m 56), Bergdich (m 76), Leao (m 84) y Marc Valiente (m 86).

 

Incidencias: Partido de la sexta jornada de Liga de Segunda División, disputado en el estadio el Molinón, ante 16.506 espectadores.

“Propiciamos demasiadas ocasiones a balón parado, y se lo he dicho a mis jugadores”, decía Rubi en la previa del partido, hace unos días. Pues si no quieres caldo, toma dos tazas. Al Real Valladolid se le escapó el liderato de entre los dedos cuando casi lo tenía agarrado en El Molinón, a cinco minutos del final después de que Guerrero, tras una falta lateral, metiera la cabeza para castigar a los blanquivioletas con el empate. Antes Bergdich había adelantado al Pucela, por lo que al menos el mal se quedó en menor tras escapar con un punto que deja al equipo en segundo puesto empatado con Las Palmas.

 

Y es que ahí está el gran 'pero' del Valladolid. Por momentos se muestra sólido, combinativo, con ganas de jugar bien al fútbol, pero se queda en solo eso; intención. Rubi decidió dar entrada en el centro del campo a Timor y a Leao, un dueto que en demasiadas ocasiones se vio sobrepasado por demasiados dos para uno en dicha zona.

 

En esas comenzó el partido. Dos equipos con mucho respeto mutuo, con una parte organizadora inoperativa y la pólvora mojada. El resultado no pudo ser otro que una primera mitad mediocre de ambos, sin ideas en la cabeza, y para colmo de males, Roger tuvo que dejar su lugar en el campo a Alfaro tras una lesión que puede traer un gran quebradero de cabeza al entrenador blanquivioleta en el futuro. Por si fuera poco, el Sporting se hacía con la manija por momentos y a punto estuvo de adelantarse por medio de Pablo Pérez, pero no fue así.

 

Sí deja al menos cosas interesantes en la defensa el Valladolid. Rueda y Valiente van recuperando esa capacidad que les hizo convertirse en una gran pareja al mando de Djukic hace bien poco, y si bien Peña no tuvo su mejor partido, sí se encontró más operativo Chica en la derecha para tapar huecos. En todo caso el equipo en conjunto no transmitía mucha sintonía y el desarrollo del partido era más bien anodino.

 

La segunda parte fue otro cantar. Ahí sí estuvo fino Rubi, ordenándole a Óscar, del que se sigue esperando mucho más, que bajara más al centro del campo a recibir, algo que permitió oxigenar a un acelerado Timor que se jugó la expulsión en un par de ocasiones y a Leao, abriendo más huecos para que pudiera circular el balón. Iba ganando enteros el Pucela cuando precisamente el mediapunta se inventó un genial pase que Bergdich no dudó en aprovechar para hacer el 0-1 y poner a los blanquivioletas líderes provisionalmente.

 

Fue en ese momento cuando comenzó a gustarse el Valladolid. Todo lo que no se vio en la primera mitad, se vislumbró nada más comenzar la segunda. Ese es uno de los detalles de este Pucela, una máquina que arranca y frena a rachas, incapaz de aguantar más de veinte minutos seguidos a buen ritmo.

 

Y eso no es lo peor. Ahí está también el maldito balón parado, el gran lunar de los de Rubi. Si ensayan o no este aspecto durante la semana dice el entrenador que se lo reserva, pero la cuestión es que llegó otro gol encajado de esta manera. Centro medido de Muñiz en una falta que remata Guerrero entrando como un trolebús y ante el que Varas, algo inseguro todo el partido, poco pudo hacer. Lo más doloroso es que apenas quedaban cinco minutos para el final, y el liderato se iba cuando ya estaba casi en el zurrón. Un primer puesto que tocará asaltar contra un coloso como el Betis la semana que viene en Zorrilla.