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Cartel definitivo iberian file

El Pucela se atasca ante el Lugo y pierde comba con los de arriba (0-0)

Mojica se queda en Zorrilla una temporada más. A.MINGUEZA
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Los de Rubi, que dominaron en muchos tramos del partido, fueron incapaces de perforar la portería rival y se quedan con 42 puntos, a 2 del Betis, Girona y Sporting.

Ficha técnica:

 

0 - Real Valladolid: Javi Varas; Chica, Valiente, Rueda, Peña; Leao (Rubio, min. 60), Timor (Jeffren, min. 82), Omar (Óscar Díaz, min. 60), Óscar, Mojica y Jonathan Pereira.

 

0 - CD Lugo: Dani Mallo; Diego Seoane, Pavón, Jon García, Víctor Marco; Fernando Seoane, Pita; Iriome (Ferreiro, min. 63), Álvaro Peña (Luis Fernández, min. 84), David López (Toni, min. 74); y Lolo Plá.

 

Árbitro: Pizarro Gómez (C. madrileño). Amonestó a Peña, Valiente, Rueda, Lolo, Dani Mallo y Pita.

 

Incidencias: Partido de la vigésimo tercera jornada de la Liga Adelante disputado en el estadio José Zorrilla ante 8.700 aficionados.

El Real Valladolid parece gafado esta temporada con los empates a cero. El conjunto blanquivioleta se encontró este domingo un muro en la portería del Lugo, lo que supuso el quinto empate a nada en lo que va de Liga, el tercero en casa, para quedarse con 42 puntos y distanciarse así de Betis, Sporting y Girona, con 44, y de Las Palmas, con 47.

 

Y eso que el comienzo del partido parecía prometedor. Probó Rubi una pequeña variante dando entrada en la banda derecha a Omar por Jeffren, lo que terminó sin acierto ni desacierto. En los primeros cuarenta y cinco minutos el Pucela llevó más el peso del balón, se hizo con el esférico de manera que tocaba, tocaba y tocaba con paciencia tratando de encontrar el hueco en una defensa bien ordenada.

 

¿Qué le faltó al Pucela? Pese a la presencia de Pereira arriba, que volvió a hacer de las suyas y todo apunta a que se convertirá en una pieza clave, se notaba la ausencia de un jugador que terminase de resolver. Óscar gozó de varios mano a mano, el propio Pereira se peleó como un león con la defensa, pero no hubo acierto. El Lugo, mientras, se dedicó a lo suyo. A la contra creó también algo de peligro, prácticamente inofensivo para una zaga pucelana que también se mostró solvente.

 

La segunda mitad sería más de lo mismo. Un dominio estéril de los locales, que no conseguían encontrarle las cosquillas a un Lugo sólido, de los que mejor ha sabido jugarle al Valladolid esta temporada en casa. Pero faltaba la salsa del fútbol, que no es otra que los goles, y por desgracia para la grada estos no terminarían llegando.

 

Ahí tuvo una vez más la culpa Rubi. El entrenador volvió a pecar una vez más de unos cambios particulares, que al final terminaron por no surtir ningún resultado. Y eso, con 0-0 en el marcador, sobra decir que es impermisible. Óscar Díaz y Álvaro Rubio por Omar y Leao. ¿Efecto? Sobre el césped, prácticamente nulo. ¿Alguna variante táctica? Ni por asomo.

 

Ahí entró en juego la testiculina de los propios jugadores, que solo fueron capaces de espabilar y echarse definitivamente arriba cuando el peso del cronómetro ya era demasiado. Por cierto que Valiente terminaría por convertirse en un protagonista inesperado al anulársele un gol a la salida de un córner –bien hecho- por fuera de juego y después por un feo codazo a Lolo Plá que bien podía haber sido roja, pero que se quedó en amarilla.

 

Chocaba y chocaba y chocaba el Valladolid contra una pared infranqueable, mientras Pereira se peleaba solo ante la poca ayuda de Óscar Díaz y un recién ingresado Jeffren. Rubi no pudo dar la vuelta a la situación, y para cuando quiso hacerlo el árbitro ya había pitado tres veces señalando el camino de vestuarios. Habrá que levantarse ante el Racing la semana que viene.