El Pucela se abona a la remontada en casa (2-2)

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Los blanquivioletas volvieron a levantar un 0-2, merced de dos goles de Griezmann para la Real, por medio de Larsson y Javi Guerra. Ebert falló un penalti que hubiera sido el 3-2 en el minuto 90.

FICHA TÉCNICA.

 

RESULTADO: VALLADOLID, 2 - REAL SOCIEDAD, 2 (0-1, al descanso).

 

ALINEACIONES:

 

VALLADOLID: Mariño; Rukavina, Marc Valiente, Rueda, Peña; Baraja (Álvaro Rubio, min.46), Rossi; Ebert, Rama (Omar Ramos, min.67); Larsson y Javi Guerra (Zubi, min.88).

 

REAL SOCIEDAD: Bravo, Carlos Martínez, Mikel, Cadamuro, De la Bella; Markel Bergara, Zurutuza, Xabi Prieto; Vela, Seferovic (Agirretxe, min.70) y Griezmann (Rubén Pardo, min.78).

 

GOLES:

 

0 - 1, min.16, Griezmann.

 

0 - 2, min.53, Griezmann.

 

1 - 2, min.76, Larsson.

 

2 - 2, min.79, Javi Guerra.

 

ÁRBITRO: Mateu Lahoz (C. Valencia). Amonestó a Rueda (min.29), Ebert (min.46), Rossi (min.49) y Álvaro Rubio (min.60) por parte del Valladolid. Y a Mikel Gonzalez (min.90) por parte de la Real Sociedad.

Parece que al Pucela le gustan las emociones fuertes, algo que de seguir con este ritmo de resultados en casa, tendrá que acabar sufriendo a final de temporada. Los de JIM volvieron a cometer ante la Real Sociedad el mismo fallo que frente al Sevilla hace diez días y comenzaron perdiendo 0-2 gracias a dos goles de Griezmann, pero también tuvieron el mismo acierto para darle la vuelta al marcador. El espíritu de la remontada se materializó esta vez en Larsson y Guerra antes de que Ebert tuviera la épica en sus botas, pero el alemán falló un penalti en el minuto 90.

 

El partido empezó según lo esperado. Como venía diciendo JIM en la previa del choque la Real cuenta con mucha madera arriba, y Vela, Griezmann y Seferovic no son precisamente una delantera cualquiera. Por su parte el Pucela ya contaba con la baja de Osorio antes de comenzar, al que el míster blanquivioleta no quiso forzar.

 

Los primeros minutos supusieron un periodo de tanteo. El Pucela quizá acusase las importantes bajas en forma de lesiones, mientras que los Txuri Urdin, sin ser los del año pasado, al menos saben a lo que juegan pese al cambio de entrenador. Mateu Lahoz le anuló de manera correcta un gol a Guerra nada más empezar, a lo que Vela respondió unos minutos después con un zambombazo desde fuera del área que tocó el filo del larguero y se fuera. Un choque de poder a poder.

 

Fue entonces cuando llegó el jarro de agua fría para el Pucela, al que parece que ya empieza a acostumbrarse cuando juega en casa. Griezmann recibió un pase filtrado por la izquierda, controló con calma, pero la pegó con poca fuerza. Mariño, que es humano pese a la buena temporada que está realizando, hizo poco por evitar que entrara el balón, llorando. Corría el minuto 12 y al equipo albivioleta ya le tocaba remontar, como en cinco de los seis choques como local esta temporada.

 

Los albivioletas acusaron algo el mazazo, con unos minutos de ‘tontuna’, para despertar con un zambombazo de Ebert mediada la primera mitad. Se convirtió entonces el tapete en un carrusel de idas y venidas, en el que si bien Guerra, Griezmann y Vela pelearon como locos por el tanto, no lo conseguirían antes del descanso. Así se fue el Pucela a vestuarios, sin nervios, pero consciente de que tocaba la machada.

 

La segunda parte comenzó más movida –y con tintes más épicos-, con el Valladolid con unas ganas locas de empatar. Guerra peleaba como un león, y a punto estuvo de hacer el primero en su cuenta tras una brillante jugada que acabó en manos de Bravo, pero sería Griezmann el que volvería a llevarse el gato al agua.

 

En una contra de la Real, Rueda controló inocentemente un centro y El Principito, que está en racha, le robó la cartera al central para hacer el 0-2. Un clamoroso fallo por el que el equipo se hundió en la miseria, ya que los siguientes minutos bien pudieron acabar con una goleada Txuri Urdin.

 

Pero este equipo tiene alma, tiene ese instinto que, cuando todo parece acabado, hace que se levante. Demostrado quedó ante el Sevilla y demostrado volvió a quedar este miércoles. El carrusel de cambios introducidos por JIM –Omar, Álvaro Rubio y Zubi- no terminaron de reactivar al equipo, aunque no hizo falta.

 

Se acercaban los últimos minutos y la grada mantenía la esperanza por lo visto ante el Sevilla, poco a poco con el equipo recuperado. Y así fue. Larsson iniciaría la remontada con un cabezazo imperial y solo tres minutos después Guerra, tras quedarse completamente solo después de un pase mágico, batió con toda la tranquilidad del mundo a Bravo. Visto y no visto, empate a dos en tres minutos, entre el 72 y el 75. Otra vez.

 

Quedaba más tiempo incluso que ante el Sevilla, y el Valladolid era consciente de ello. La grada se vino arriba y los once blanquivioletas también, si bien la Real seguía entregada a la contra para buscar los tres puntos perdidos. Mateu Lahoz estaba ya con el silbato en la boca cuando Zubi se internó en el área, cedió a Ebert para que probara el tiro a puerta, cuando la mano de González se impuso en la trayectoria. Penalti claro.

 

Todo parecía idílico. Tras comenzar perdiendo 0-2, remontada mágica y la posibilidad de ganar en el último suspiro. Ebert agarró el balón, lo colocó con mimo… y falló. Bravo, impresionante, magistral. No pudo ser. Demasiado bonito para ser verdad, que se dice. Ahora, después de dar por bueno este punto, toca buscar la victoria de nuevo este sábado a domicilio en Almería.

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