El Pucela saca un punto de entre la locura (2-2)

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El conjunto blanquivioleta remontó ante el Elche un partido que comenzó perdiendo por 0-2 con goles de Coro y Manu del Moral, merced de dos dianas de Osorio en una segunda mitad loca.

FICHA DEL PARTIDO

 

Real Valladolid: Mariño; Rukavina, Rueda, Mitrović, Peña; Álvaro Rubio, Rossi; Larsson (Humberto Osorio, min. 68), Víctor Pérez (Jeffren, min. 46), Omar (Valdet Rama, min. 78); Manucho.

 

Elche: Toño; Sapunaru, Botía, Pelegrín, Cisma; Carles Gil (Fidel, min. 14), Rubén Pérez, Javi Márquez (Mantecón, min. 85), Del Moral; Coro y Herrera (Rivera, min. 62).

 

Goles: 0-1, min. 33: Coro; 0-2, min. 65: Manu del Moral; 1-2, min. 71: Humberto Osorio; 2-2, min. 77: Humberto Osorio.

 

Árbitro: Delgado Ferreiro (c. vasco). En el Valladolid enseñó tarjeta a Fausto Rossi. En la Elche mostró amarilla a Botía y a Javi Márquez.

 

Incidencias: Partido disputado en el José Zorrilla, correspondiente a 23ª jornada de la Liga BBVA ante 12.750 espectadores.

El Real Valladolid consiguió rescatar un punto en la visita del Elche a Zorrilla que terminó con empate a dos. Coro en la primera parte y Manu del Moral en la segunda pusieron tierra de por medio, pero cuando todo parecía perdido Osorio, el hombre del partido, salió del banquillo para igualar la contienda en seis minutos con dos dianas. Jeffrén debutó, dejó un par de detalles y se lesionó.

 

Comenzó el partido condicionado por el lamentable estado del terreno de juego, castigado por las lluvias de toda una semana en Valladolid. Los jugadores se dedicaron, visto el percal, a arriesgar lo justo y necesario, y como resultado el encuentro se convirtió en un tedio insoportable sin apenas ocasiones de gol. Quizá tomó algo más la iniciativa el Pucela con algunas intentonas a balón parado, pero no había resultado.

 

Sin Guerra, sin Óscar y con Jeffrén en el banco, los blanquivioletas se convirtieron en un equipo previsible, sin posibilidad de adelantarse frente a un Elche que, si bien tampoco se dedicaba a crear juego, sí se mostraba más o menos seguro en defensa en un terreno de juego que más bien era un campo de batalla.

 

Entre resbalones de jugadores y algún que otro bostezo en la grada, fueron pasando los minutos de forma anodina y con los porteros sin saber si eran buenos o malos ante la ausencia de balones al área. Apenas tuvo Toño un par de intervenciones para blocar alguno, siempre con seguridad.

Fue entonces cuando el Pucela cometió el único fallo de la primera mitad. Solo uno, pero suficiente para que el Elche soltara un jarro de agua fría –valga la expresión lluvia mediante- sobre las gradas de Zorrilla. En un saque en banda largo, el cuero le cayó a Coro en el segundo palo completamente solo. Potencia en el disparo, y colocadita a la cepa del poste. Imparable para Mariño. Era el 0-1 en el 34, y a pesar de que el Pucela respondió con rabia, tocó dejarlo para la segunda mitad.

 

Una segunda parte que terminaría volviéndose una oda a la locura. Buena bronca les debió soltar JIM a sus pupilos, que salieron como bestias a por el empate. El debut de Jeffrén le dio aire fresco al Pucela, que en solo cinco minutos creó más peligro que en toda la primera mitad. Primero Larsson, luego Rukavina, también Manucho, gozaron de oportunidades que no acabaron en gol.

 

El público reaccionó a la altura de las circunstancias, animando al equipo desde que este salió por el túnel. Pero el fútbol no entiende de lógica, y cuando parecía que el 1-1 estaba cerca, gol bien anulado a Manucho por fuera de juego mediante, el Elche forzó un córner cuando apenas podía salir de su área y Manu del Moral hizo el 0-2. Ver para creer.

 

JIM echó toda la carne en el asador y los cambios fueron precisamente su salvación. Dio entrada a Osorio y el delantero tardó unos minutos en marcar un auténtico golazo por la escuadra imparable para Toño. Pero el partido de manicomio apenas acaba de empezar. Manu del Moral desperdició un mano a mano ante Mariño, prodigioso otra vez más, y Osorio decidió convertirse en el hombre del partido. Otro saque de esquina, cómo no, y el delantero se levantó sobre todo el mundo para empatar la contienda. La locura se desataba en Zorrilla.

 

Mientras Jeffrén, que ya había dejado un par de buenos detalles en su debut, se lesionaba en un mal gesto sin ningún rival de por medio. Lo peor es que el JIM ya había agotado los cambios, tocaba buscar los tres puntos con diez. Y ese es precisamente el mérito que tuvo el Valladolid, que mientras el Elche se agazapó dando por bueno el punto, los blanquivioletas siguieron buscando el 3-2. No hubo tiempo para más y habrá que buscar otra oportunidad para salir del descenso el próximo sábado en el Calderón.

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