El Pucela recuerda lo que es ganar gracias a un gol de Mojica (1-0)

REAL VALLADOLID

Tras una primera parte mediocre y una segunda algo más entretenida, los de Rubi supieron imponerse al Recreativo para volver a ganar cuatro jornadas después.

FICHA TÉCNICA

 

VALLADOLID (1): Javi Varas, Chica, Chus Herrero, Samuel, Peña; Leão, Timor, Jeffren (Óscar Díaz, 79'), Óscar (Álvaro Rubio, 85'), Mojica y Bergdich (Guille Andrés, 72'). 

 

RECREATIVO (0): Sotres; Córcoles (Diego Jiménez, 32'), Menosse, Juanan (Braulio, 46'), Víctor Díaz; Jesús Vázquez, Dimas Delgado (Manu Molina, 82'), Montoro; Álvaro Antón, Antonio Núñez y Joselu Moreno. 

 

GOL: 1-0 Mojica (46+). 

 

ÁRBITRO: Medié Jiménez (C. Catalán). Amonestó a los locales Jeffren,Timor y Chica y a los visitantes Córcoles, Dimas y Montoro. 

 

INCIDENCIAS: Encuentro disputado en el estadio José Zorrilla ante 8.861 espectadores.

El Real Valladolid volvió a la senda del triunfo este domingo ante el Recreativo de Huelva con resultado de 1-0 en Zorrilla, merced de un gol de Mojica en el añadido de la primera mitad. De esta manera los de Rubi vuelven a ganar cuatro jornadas de Liga después y templa los nervios de una grada que, realmente, necesitaba los tres puntos como el comer.

 

Y eso que la primera parte no fue para tirar cohetes, precisamente. Los blanquivioletas volvieron a caer en la de los últimos partidos, con un juego cansino, ramplón y simple que, una vez más, hizo bostezar a la grada. Probó el entrenador catalán con Jeffren en punta dejando en el banco a Óscar Díaz, quizá para buscar más el disparo y regate del venezolano, pero ni por esas.

 

Engañó a la grada de Zorrilla –poco más de 8.800 valientes que se dignaron a pasar frío- el arranque del choque, que prometió pero no, para enseguida volver a la visión de los últimos partidos. Queda patente que los blanquivioletas no han terminado de encontrar ni un once fijo ni un juego, de manera que se hace complicado que el juego llegue a enamorar en Valladolid.

 

Enfrente había un Recreativo que vino a Zorrilla a poco más que buscar el empate, y eso en el mejor de los casos. Oltra no fue capaz de encontrar la tecla, o más bien el centro del campo no terminó de situarse sobre el césped en ninguno de los noventa y pocos minutos de juego. Eso, unido a la inoperancia de la dupla Timor y Leao al comienzo, hicieron que el combate terminara en nulo.

 

Pero el fútbol es caprichoso a veces. Las contras del Real Valladolid parecían a cámara lenta, casi imposibles de terminar en remate a puerta, y el Decano continuaba aguantando el chaparrón mientras buscaba una oportunidad que no llegó. En esas que, cuando todo el mundo estaba oliendo el bocadillo del descanso, Leao puso un centro a diestras al corazón del área y por ahí apareció Mojica para materializar una superioridad blanquivioleta que tampoco era insultante.

 

La segunda mitad podía tomar otro guion a merced del gol, y así fue. Curiosamente fueron los de Rubi los que se lanzaron a por el segundo tanto que terminara de cerrar el partido, pero este Real Valladolid parece destinado a no rematar nunca la faena. Las lesiones de Juanan y Córcoles, ambas en el primer tiempo, terminaron de maniatar a Oltra, que tampoco supo leer el partido.

 

El Pucela se convirtió entonces en un ciclón, por desgracia inofensivo. Óscar primero con una volea genial y Bergdich después con un fallo a puerta vacía que recordará toda su vida dejaron patente que los locales no volverían a ver portería. Al menos sí se mostraron sólidos los de Rubi en defensa, con una línea nueva formada por Peña, Chus Herrero, Samuel y Chica.

 

Más les vale a los de Rubi, porque a pesar de la victoria el juego sigue siendo criticable y lo realidad es que apenas llevan dos goles en seis partidos. Un balance flojo para un conjunto que busca el ascenso directo, pero que al menos ha vuelto al camino de la victoria.