El Pucela no tiene tiempo para dudas

JIM ha destacado la importancia de ganar el último partido del año, ante el Espanyol el domingo a las 12.00 horas, para afrontar el parón navideño con tranquilidad.

Triunfas el lunes, tropiezas el jueves y vuelves a jugar el domingo. El fútbol es un carrusel de idas y venidas, en el que la memoria de los aficionados juega el mismo papel. Pero si algo ha dejado Juan Ignacio Martínez este viernes es que la Copa ya es pasado y solo queda pensar en el último partido del año –a partir de las 12.00 horas del domingo frente el Espanyol en Cornellá- para comerse las uvas con tranquilidad.

 

“El partido ante el Rayo fue una pena. Te pones 0-1 y al poco tiempo te empatan, y por si fuera poco se nos adelantan en el 86 con un córner innecesario y te expulsan a Guerra. En todo caso, lo dejé bien claro después del partido, ahora borrón y cuenta nueva”, ha comenzado la comparecencia el entrenador.

 

“Este partido sí que es una final, no en el sentido de que nos juguemos el todo o nada, sino que es importante sacar algo positivo para poder irnos de vacaciones con la tranquilidad necesaria”, ha seguido JIM. Aunque no será nada fácil.

 

“El Espanyol es un equipo muy físico, como todos los que entrena Javier Aguirre. Va a costar mucho salir con botín de Cornellá”. Los catalanes, que se encuentran en la mitad de la tabla, cuentan además con buenos jugadores en sus filas, mitad experiencia y mitad juventud.

 

Sergio García y Córdoba se complementan bien arriba, son a los que más temo del Espanyol. Vamos a tener que contar con una defensa atenta, porque no tienen que hacer mucho para crear ocasiones”. Efectivamente, y es que el primero es el pichichi perico hasta el momento con seis dianas en Liga, todo un aliciente para que la zaga se muestre segura.

 

Juan Ignacio trató también varias cuestiones en torno a la plantilla, la primera de ellas el regreso de Víctor Pérez y la posible titularidad de Óscar, ambos recuperados y reinsertados al trabajo habitual estos días. “Con Víctor estamos encantados, es una alegría que en Vallecas pudiera jugar unos minutos. Va a ser importante en lo que resta de temporada, igual que Óscar”.

 

Suerte contraria a la que tuvo Alcatraz, lesionado en la última jugada del partido copero y que se perderá seis semanas de competición por una rotura en el aductor de la pierna derecha. “Es una pena perder al chico, porque venía haciéndolo muy bien. Habrá que esperar que se recupere. Por suerte tenemos a Antonio”, dijo en referencia a Rukavina.

 

El Real Valladolid ofrecerá la convocatoria este sábado, mismo día en el que viajará a Barcelona para el partido con el que se cerrará el año.