El PSOE pide el cierre inmediato del Museo del Toro y la inversión de su presupuesto en el Patio Herreriano

Sesenta y tres visitas en el primer mes y medio de 2015, y un total de 2.400 el año pasado, -cruzaron su puerta 6 personas al día-, pero cerca de 50.000 euros al año en sufragar el mantenimiento, subcontratado a una empresa de eventos muy conocida por el Ayuntamiento, más gastos corrientes –luz, agua, seguridad-, que también paga el Consistorio.

Estos son los datos del inefable Museo del Toro, un desconocido para la mayoría de vallisoletanos, que en todo caso no pasa por ser una referencia nacional y supone un gasto inútil cuyo presupuesto debería destinarse a otros espacios culturales de la ciudad muy a falta de inversión pública, -especialmente la de la Junta de Castilla y León-, como el Museo Patio Herreriano o el de la Ciencia.

 

De esta forma opina el concejal del Grupo Municipal Socialista, Nacho Herrán, que ya en noviembre de 2013 reclamó el recorte del presupuesto de este espacio ante el “número de visitas especialmente ridículo” que nunca ha mejorado, a pesar de estar enclavado en la mundialmente conocida “ciudad taurina”, señala irónicamente.

 

De hecho, Herrán insiste en su extrañeza por el número de visitas alcanzado desde que comenzara el año hasta el 15 de febrero y se pregunta si no se habrán contabilizado las veces que el vigilante ha salido y vuelto a entrar.

 

El Museo, inaugurado en mayo de 2007, como un fuego de artificio más en aquella campaña electoral, y destinado a la mediocridad, no ha sufrido, a pesar de ser, sin duda, deficitario, las advertencias del alcalde que sí escucha cada dos por tres la empresa municipal de autobuses, AUVASA, ni se cuestiona lo que cuesta tenerlo abierto, argumento que utilizó Javier León de la Riva para conservar cerrado durante dos años el centro cívico de Huerta del Rey, inaugurado dos años después de finalizada la obra porque “no había dinero para su mantenimiento”.

 

Herrán cuestiona el interés que puede tener para la ciudadanía un enclave como este y compromete un cambio absoluto de prioridades en la inversión cultural de la ciudad cuando se produzca en mayo el cambio de gobierno municipal.