El PSOE mejora tímidamente sus resultados en Valladolid pero el ‘efecto Puente’ no remata

Óscar Puente, junto a Javier Izquierdo, tras conocer los resultados electorales. A. MINGUEZA

El Partido Socialista creció en 1.615 votos respecto a las elecciones de diciembre, aunque se deja medio punto si se compara con el porcentaje de voto de las elecciones municipales de mayo de 2015.

Óscar Puente, alcalde de Valladolid, estaba visiblemente cabreado al final de una intensa jornada electoral con los resultados que arrojaron las urnas. Incluso en su cuenta de twitter arremetía contra Alberto Garzón, líder de Izquierda Unida, por haber vendido “sus siglas por un bocata” y recriminaba a Unidos Podemos que su único objetivo de superar al PSOE contribuía a acercar al PP, de nuevo, a La Moncloa.

 

Lo cierto es que si al principio de la campaña, Puente tomaba las riendas del PSOE como ejemplo de que una coalición progresista que gobierna el Ayuntamiento de Valladolid era extrapolable al Gobierno de España, los resultados no han sido tampoco muy halagüeños en la capital vallisoletana.

 

El PSOE ha mejorado tibiamente sus resultados en Valladolid en casi dos puntos (1,77%) arañando 1.615 votos respecto a los pasados comicios. El 20-D lograba 40.626 votos (21,10%) mientras que en la jornada del 26-J se hacían con 42.241 sufragios (22,87%), un resultado inferior al logrado por Puente en Valladolid el pasado 22 de mayo de 2015 al menos en porcentaje de voto, donde el PSOE logró el 23,22% de los apoyos, aunque con menos votos (38.591).

 

Todo hace indicar, a la vista de los resultados arrojados por las urnas, que el ejemplo de Gobierno vallisoletano no va a tener su reflejo en el Gobierno de España.