EL PSOE exige a Fomento acabar sus obras de la 'Y' vasca antes de 2016 y conectar Valladolid y Burgos en 2015

RENFE

Los socialistas critican las "numerosas contradicciones y la falta de transparencia" del Gobierno con respecto a este proyecto, que "ya acumula un gran retraso".

El PSOE ha registrado en el Congreso una proposición no de ley con la que exige al Ministerio de Fomento que acabe las obras que son de su competencia en la 'Y' vasca antes de 2016 y que ponga en funcionamiento la conexión entre Valladolid y Burgos ya el año próximo.

 

En su texto, que recoge Europa Press y que será debatido en la Comisión parlamentaria de Fomento, los socialistas critican las "numerosas contradicciones y la falta de transparencia" del Gobierno con respecto a este proyecto, que "ya acumula un gran retraso" y sobre  cuya finalización ahora "se ciernen las dudas".

 

Y es que en los últimos meses diferentes responsables de Fomento han anunciado la renuncia a ciertas partes del proyecto -como la llegada de la alta velocidad a Burgos o la conexión AVE de Burgos y Vitoria- para retractarse o ser corregidos pocos días después por otros miembros del departamento.

 

Por eso, el principal partido de la oposición quiere que el Ministerio que dirige Ana Pastor adopte las medidas presupuestarias y de gestión necesarias para finalizar el AVE entre Valladolid y Burgos en el año 2015, y garantizar que la línea llega "de forma efectiva y completa" hasta la estación burgalesa de Rosa de Lima.

 

Asimismo, reclama que se mantenga la conexión prevista por alta velocidad entre Burgos, Miranda de Ebro y Vitoria, y que su ejecución no se retrase hasta que concluya la construcción del resto de tramos del corredor, así como finalizar las obras de la 'Y' vasca que son de su competencia de ejecución directa en 2016.

 

"Los recientes y contradictorios anuncios están generando gran malestar en los municipios afectados", añaden los socialistas, sugiriendo por ello al Gobierno que informe a las autoridades de dichas localidades y comunidades autónomas sobre sus planes. "La injustificable demora de este proyecto europeo de transporte o, peor aún, que no llegue a ejecutarse tal y como estaba previsto se traduciría en más aislamiento, pérdida de competitividad y un brutal freno al desarrollo", advierten por último.