El Proyecto Pintia prima la "docencia" sobre los trabajos de investigación para "hacer frente a la crisis"

Los trabajos de este año, que han contado con alumnos de Nueva Zelanda, Reino Unido y EEUU, permiten recuperar tres nuevos enterramientos vacceos.

El proyecto de excavaciones arqueológicas del yacimiento de Pintia, ubicado en la localidad vallisoletana de Padilla de Duero, ha primado en esta nueva temporada la "docencia" de los alumnos participantes frente a la realización de los trabajos de investigación para "hacer frente a la crisis económica" y "garantizar su viabilidad".

 

Así lo ha afirmado el director del proyecto, Carlos Sanz, quien ha presentado algunos de los nuevos hallazgos ocurridos durante el periodo de excavaciones del mes de julio, en el que han participado ocho estudiantes procedentes de Estados Unidos, Nueva Zelanda y Reino Unido.

 

De esta forma, Sanz ha recordado que, al margen del periodo de extracción de restos arqueológicos durante el verano, los trabajos de investigación requieren "todo el año" para analizar y procesar el material encontrado.

 

Por ello, ha insistido en que, de no aplicarse este criterio, el proyecto Pintia, que coordina el Instituto de Estudios Vacceos 'Federico Wattemberg' de la Universidad de Valladolid (UVA), "seguramente se encontraría cerrado", y ha recordado que es el importe de las matrículas de los alumnos que acuden a formarse a Pintia lo que permite que las excavaciones continúen.

 

En este sentido, ha reconocido que actualmente el yacimiento no recibe financiación pública y que el "elevado" coste de las mencionadas matrículas hace que "sólo los extranjeros hayan acudido a la llamada".

 

No obstante, ha mostrado su esperanza de que en un futuro sí haya apoyo financiero de las administraciones públicas", ya que Pintia cuenta con "un importante potencial económico para Padilla de Duero", una localidad "de apenas 80 habitantes" que en los meses estivales se convierte "en punto de encuentro de diversas culturas y lenguas".

 

NUEVAS TUMBAS

 

Durante las excavaciones realizadas en el mes de julio, se ha excavado una superficie de 32 metros cuadrados repartidos en dos unidades de cuatro por cuatro metros donde se han encontrado tres nuevos enterramientos vacceos, lo que eleva el número de tumbas localizadas desde el inicio de los trabajos hasta las 263.

 

En declaraciones recogidas por Europa Press, Sanz ha explicado que en los tres primeros días de excavación se trabajó "a pleno calor con pico, pala y criba" para acceder a las zonas arqueológicas "más fértiles", a una profundidad de "unos 50 ó 70 centímetros".

 

Tras estos días, los jóvenes arqueólogos dieron con 20 grandes piedras calizas bajo las cuales apareció cerca de una decena de hoyos que podrían albergar tumbas, de las que tres han sido descubiertas con restos en su interior de objetos con 2.000 años de antigüedad dispuestos para "ayudar a los muertos en su viaje al más allá", como es el caso de un pequeño salero encontrado.

 

Éste ha sido uno de los restos que más han sorprendido al profesor Andrew Lisec, de Chicago, quien se ha mostrado "impactado" por tener entre sus manos algo que "tocaron otras personas hace muchos siglos".

 

Lisec también ha admitido que se ha tratado de la "primera excavación verdadera" en la que ha participado, un trabajo físico "duro" que "no ha sido fácil", pero gracias al cual ha aprendido "bastante", como que éste "no puede hacerse con prisa". "Es como la elaboración del vino", ha recalcado.

 

Estos ocho alumnos extranjeros han recibido formación en metodología de excavación, arte vacceo o modos de vida de aquella cultura prerromana para que "no hubiera dudas" una vez se levantara la tierra, tal como ha precisado Carlos Sanz. Dicha tarea se ha compaginado con excursiones a otras zonas de Castilla y León a fin de que conocieran "su riqueza histórica".

 

ALUMNOS DE LA UVA

 

Una vez que los alumnos foráneos regresen a sus respectivos países, el próximo lunes, el yacimiento recibirá a otros siete procedentes del Grado de Historia de la UVA, que obtendrán así sus seis créditos correspondientes a la realización de prácticas.

 

Según ha precisado Sanz, el yacimiento de Pintia supone un ejemplo de "las primeras ciudades" de la historia de España, en torno al 400 antes de Cristo, las cuales eran "independientes" y con un modelo "muy centralizado". En concreto, el poblado de Las Quintanas ocupa una superficie de 25 hectáreas, cuenta con un kilómetro de murallas y con siete niveles de poblamiento que van desde la época vaccea hasta la visigótica, lo que suma un total de "un millón de metros cúbicos de tierra".

 

Asimismo, ha aclarado que su necrópolis podría albergar hasta 100.000 enterramientos, pese a que sólo se han descubierto 263, por lo que ha asegurado que se trata de un trabajo "de muchas generaciones de arqueólogos".

 

En cuanto a las murallas, ha recordado que las de Pintia son las "únicas" que existen en España de esta época con tres fosos consecutivos, muros de ocho metros de anchura y campos minados anejos, un sistema que sólo tiene parangón en la ciudad siciliana de Siracusa (Italia).

 

Carlos Sanz ha presentado estos datos en la sede de la Diputación Provincial, donde los alumnos extranjeros han sido recibidos por su presidente, Jesús Julio Carnero. Sanz ha recordado que ya a finales del siglo XIX la Institución colaboró con 5.000 reales para iniciar los trabajos, aunque no pudieron iniciarse hasta hace 34 años.