El proyecto de la 'Ciudad del Golf' cumplía "todos los requisitos" medioambientales, según un técnico

Juzgados de Valladolid. JUAN POSTIGO

También han puesto de manifiesto que la afección del proyecto a la zona "moderada".

El proyecto de la 'Ciudad del Golf' cumplía "todos los requisitos" medioambientales aunque generó alguna observación jurídica en la Ponencia Técnica de Evaluación Ambiental al que fue sometido para solicitar la Declaración de Impacto Ambiental.

 

Así lo ha asegurado la secretaria técnica de la Ponencia, Amaya P.L, encargada de vigilar que el procedimiento llevado a cabo en este órgano fuese el correcto y quien ha declarado este martes en el Juzgado de lo Penal número 2 de Valladolid durante el juicio que se sigue por el caso de la 'Ciudad del Golf'.

 

En el mismo se sientan en el banquillo de los acusados por un presunto delito de prevaricación administrativa el actual director general de Medio Natural de la Junta de Castilla y León, José Ángel Arranz Sanz; su antecesor en el cargo y hasta fechas recientes jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de León, Mariano Torre Antón; el actual jefe de Servicio de Espacios Naturales de la Junta de Castilla y León, José Ignacio Molina García; el entonces jefe del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Ávila, Juan Manuel Pardo Ontoria, y el jefe de la Sección de Espacios Naturales y Especies Protegidas de este último Servicio, Sabas Yagüe Bosch. Todos ellos se enfrentan a ocho años de inhabilitación para el desempeño de empleo o cargo público.

 

En la segunda sesión del juicio han declarado varios técnicos, entre ellos Amaya P.L, quien trabajaba en 2003 en la Delegación de Medio Ambiente de Ávila donde se tramitó el proyecto de la 'Ciudad del Golf' de Las Navas del Marqués y en calidad de secretaria técnica asistió a la Ponencia de Evaluación Ambiental con voz pero sin voto.

 

Según su relato recogido por Europa Press, la duda que surgió al evaluar el proyecto es la afección que podía tener al "tocar" una zona del Área Crítica' de la Cigüeña Negra, por lo que se elevó una consulta a los Servicios Centrales de la Junta y se solicitó un informe de la Dirección General del Medio Natural que resultó favorable.

 

Tras recibir este informe, en una segunda sesión de la Ponencia se concluyó que el proyecto "cumplía todos los requisitos medioambientales", los únicos en los que se centraba este órgano, que no analizó cuestiones jurídicas, aunque sí se hizo constar en el acta de la reunión que algunos de sus integrantes no estaban conformes de cómo se había hecho la exclusión del 'Área Crítica' de 11,6 hectáreas de las 210 que comprendía el proyecto.

 

DUDA SIN CONSECUENCIAS

 

Sin embargo, esta disconformidad con el aspecto jurídico concreto de cómo ese terreno había dejado de tener protección, que se sustanció en un voto particular, no tenía más consecuencias que figurar en el acta de la Ponencia, en la que se produjeron "debates dinámicos" pero "no agresivos", ya que no se planteó consulta a la asesoría jurídica.

 

Esta duda es una de las cuestiones que se han planteado en las dos sesiones del juicio, en las que se ha cuestionado si la modificación de la figura de protección del 'Área Crítica' debería haberse realizado mediante una orden de la Junta de Castilla y León, de la misma forma que se estableció. Según un técnico de la sección de Espacios Naturales de Ávila, Nicolás G.S, debería haberse modificado por una orden, "mismo procedimiento" que para su creación.

 

Tanto este técnico, que ha descartado la presencia de nidos de cigüeña en las 210 hectáreas como Adolfo D. de C, del Servicio de Evaluación de Impacto Ambiental, han calificado de "moderado" el impacto que el proyecto urbanístico iba a tener en la zona, lo que le hacía "factible" ya que si hubiera llegado a "crítico" ni siquiera con medidas correctoras hubiera sido "asumible". Éste último además ha asegurado que el 99 por ciento de la Ponencia Técnica fue la base para la Declaración de Impacto Ambiental que en su día firmó la consejera de Medio Ambiente, María Jesús Ruiz, y no recuerda que fuera un proyecto "polémico" en su día incluso esperaba problemas jurídicos en otros expedientes más que en éste.

 

La calificación de afección "moderada" era la que otorgó en su día el informe de impacto ambiental que la promotora Residencial Aguas Nuevas encargó a través de una empresa de ingeniería a un equipo multidisciplinar integrado por varios profesionales, entre ellos Pino P.A, quien ha asegurado que se tuvieron en cuenta todas las figuras de protección y en cuanto al 'Área Crítica' de la Cigüeña Negra consideraron "irrelevante" la zona para la conservación de esa especie.

 

En concreto, ha asegurado que era la zona "menos sensible" de toda la protegida y ha añadido que las 210 hectáreas, aunque es una extensión "importante", no lo es tanto en relación a las 50.000 que ocupa la Zona Especial de Protección para las Aves en la que se encuentra. Además, ha destacado que, frente a los 35.000 pinos que se iban a talar había una medida compensatoria que suponía la reforestación en otra zona con 375.000 ejemplares, "más de diez veces" los que se pretendían cortar y que podían ser un lugar de nidificación para la cigüeña negra.

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