El protocolo contra el acoso sexual en las Fuerzas Armadas entra en vigor

Zaida Cantera

Los militares víctimas de acoso podrán denunciar a su superior sin informarle mediante una unidad especial que canalizará las denuncias.

El protocolo de actuación frente al acoso sexual y por razón de sexo en las Fuerzas Armadas que aprobó el Gobierno el pasado noviembre a raíz del caso de la excomandante Zaida Cantera, hoy diputada electa por el PSOE, ha entrado en vigor este miércoles al ser publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE).


Una de las principales novedades que introduce este protocolo de actuación es que las Fuerzas Armadas contarán con una unidad especial, independiente de la cadena de mando, destinada a canalizar las denuncias por acoso sexual y también a ofrecer asesoramiento y ayuda a las víctimas. Cada Ejército tendrá su propia Unidad de Protección frente al Acoso (UPA), que deberá informar a los mandos de todos los casos.

Según el Ejecutivo, se trata de "garantizar una mejor investigación" en los posibles casos. Pero además, la UPA servirá como canal de asesoramiento e información, de protección de la víctima a través de una labor de asistencia, apoyo, control y seguimiento.

Otra de las novedades más importantes del protocolo contra el acoso sexual en las Fuerzas Armadas es que las víctimas podrán denunciar a su superior, en caso de que éste sea el presunto infractor, sin necesidad de informarle, tal y como ocurría hasta ahora por el respeto a la jerarquía.

CONSULTA A PARTIDOS Y ASOCIACIONES

Defensa ultimó este protocolo a raíz de la repercusión que tuvo el caso de la excomandante Zaida Cantera, que denunció por acoso sexual a un teniente coronel, Isidro José Lezcano-Mújica, quien a su vez era uno de sus superiores. Después de ser condenado a dos años y diez meses de prisión, la oficial denunció a varios compañeros de promoción del ahora coronel Lezcano-Mújica por acoso laboral.

El ministerio elaboró un borrador del protocolo el pasado mes de junio y lo envió a los grupos parlamentarios y a las asociaciones profesionales de militares para que hicieran sus aportaciones, tras lo cual el Gobierno aprobó el texto definitivamente el 20 de noviembre y hoy ha entrado en vigor.

El protocolo establece un procedimiento de actuación para casos de acoso sexual paso por paso. Así, deja claro que el militar que sea víctima de acoso podrá acudir bien a la vía disciplinaria, bien a la penal.

En cuanto a las medidas de protección de la víctima, ésta tendrá derecho a solicitar cambio de puesto en la unidad o cambio de destino en la misma o distinta localidad. Al presunto acosador se le podrá cambiar de puesto en la unidad por decisión del jefe de ésta, destinar en comisión de servicio a otra unidad o pasar a la situación administrativa de suspenso de funciones.

ARRESTO CAUTELAR DE 48 HORAS

Sobre las medidas cautelares para el presunto infractor, el protocolo elaborado por el ministerio contempla el arresto cautelar por un periodo máximo de 48 horas, el cese en sus funciones por un máximo de dos días --ambas posibilidades impuestas por el jefe de unidad-- y el pase a la situación administrativa de suspenso de funciones por seis meses.

Junto a este protocolo, la reforma de la Ley de la Carrera Militar recientemente aprobada en las Cortes prevé también consecuencias de la denuncia sobre el ascenso. Así, será obligatorio informar, tanto a los órganos de evaluación como a las autoridades responsables de aprobar la ordenación definitiva para el ascenso, del personal evaluado que se encuentre dentro en un procedimiento disciplinario por falta muy grave de acoso, con el objetivo de que se tenga en cuenta dicha circunstancia.

En los casos de sentencia firme por acoso, la repercusión en el ascenso o ascensos del condenado que hubiera podido tener desde que ocurrieron los hechos serán las señaladas en el Código Penal Militar.

CULTURA DE PREVENCIÓN

Pero el protocolo no sólo establece el procedimiento de actuación en caso de acoso sexual, sino que garantiza el rechazo al acoso por ser "una conducta que afecta gravemente a la dignidad personal y a la salud de los miembros de las Fuerzas Armadas, así como a toda su organización".

Asimismo, el protocolo establece la necesidad de implantar una "cultura de prevención frente al acoso", para lo cual el ministerio y las Fuerzas Armadas se comprometen a promoverla mediante el desarrollo de medidas de formación, sensibilización e información de todos sus integrantes.

Las Fuerzas Armadas contarán con una "guía práctica" para la víctima de acoso en la que podrá encontrar toda la información acerca de qué procedimiento seguir y con el contacto de la UPA y de las autoridades disciplinarias competentes.

Pero además, los mandos también contarán con un "manual de buenas prácticas" que recogerá "el conjunto de habilidades prácticas que promueven un clima profesional adecuado" así como qué hacer en caso de que se les presente un caso de acoso.