El Promesas derrota en el Zorrilla y en el último minuto al todopoderoso Oviedo

El acierto del filial ante Esteban destrozó al equipo ovetense, que estuvo acompañado en el estadio vallisoletano por más de dos millares de seguidores.

(4) Real Valladolid B: Julio; Carmona, Ramiro, Iván Casado, Brian; Mario (Fran No, min. 46), Anuar; Ángel (Dani Vega, min. 76), Toni, Javi Navas; y Guille Andrés (Ayub, min. 83).

 

(3) Real Oviedo: Esteban; Nacho, Jonathan Vila, David Fernández, Dani Bautista (Eneko, min. 31); Jon Erice, Héctor Font; Susaeta (Señé, min. 75), Omgba (Diego Cervero, min. 36), Sergio García; y Linares.

 

Árbitro: Rascón Gálvez (C.T. Madrileño) amonestó a los locales Carmona, Brian y Anuar, y al visitante Eneko.

 

Goles: 1-0, min. 23: Brian, de disparo cruzado desde fuera del área. 2-0, min. 30: Guillé Andrés, de disparo desde la frontal del área. 2-1, min. 38: Linares, de disparo cruzado desde dentro del área. 2-2, min. 45: Internada de Susaeta por banda izquierda que centra para el remate de Diego Cervero en el primer palo. 3-2, min. 76: Dani Vega empalma un duro zurdazo desde la frontal que sobrepasa a Esteban. 3-3, min. 86: Señé cabecea un centro de Eneko desde la banda izquierda. 4-3, min. 88: Contraataque del Promesas con pase en profundidad de Ayub para Toni, que se planta ante Esteban y la bate por bajo.

 

Incidencias: Partido correspondiente a la sexta jornada en el Grupo I de Segunda B disputado en el Estadio José Zorrilla ante 4.300 espectadores, 2.000 de ellos ovetenses.

Una combinación de trabajo extremo y un acierto demoledor en el remate dio en la mañana de este domingo al Real Valladolid B una victoria de mucho prestigio (4-3) ante el que está llamado a ser el mejor equipo del Grupo I de la Segunda B, el Real Oviedo, que hasta ahora no conocía la derrota.

 

El portero ovetense, Esteban, tendrá que hacer un gran ejercicio de memoria para recordar un partido en el que hubiera encajado tres goles desde fuera del área a lo largo de su brillante carrera. De esa factura recibió los tres primeros tantos en Zorrilla.

 

Además, la victoria del filial no fue un partido ramplón, sino todo lo contrario. Tuvo emoción en el marcador, fases de fútbol abierto y buen juego, goles y un gran ambiente en la grada, con unos 2.000 aficionados ovetenses y otros tantos vallisoletanos.

 

Dentro de las muchas alternativas y variantes del partido, éste comenzó ya roto desde el primer momento. A cada ataque del Real Oviedo se sucedía una contra del Promesas y a cada intento de llevar el peso del juego del filial era el prolegómeno de un contraataque rápido del Real Oviedo, con dos extremos muy rápidos como el exblanquivioleta Sergio García y Susaeta.

 

Por momentos, el campo parecía enorme y los espacios aparecían agigantados. Y para tapar huecos, los chicos de Rubén de la Barrera tenían que hacer un esfuerzo físico enorme. Así, jugando al límite ante un rival poderoso, el Real Valladolid B consiguió no solo equilibrar las fuerzas, sino que fue capaz de adelantarse por dos veces en el marcador, con dos cañonazos desde fuera del área. El primero, de Brian (1-0, min. 23), cruzado desde la posición de extremo zurdo, y el segundo de Guille Andrés (2-0, min. 30), en posición centrada y con un disparo mortífero, mezcla de mucha colocación y la potencia justa.

 

En media hora, el Real Valladolid B se había puesto con 2-0 en el marcador y Sergio Egea tuvo que mover ficha para dar entrada a otro delantero centro, Diego Cervero, que acompañara a Linares en el remate.

 

El cambio carbayón fue productivo para el Real Oviedo, que consiguió igualar la contienda con dos tantos, precisamente de Linares (2-1, min. 38) y Cervero (2-2, min. 45).

 

En la segunda mitad, el Promesas tuvo más controlado el partido porque se replegó más en su campo y dejó hacer al Real Oviedo, que no se encontró cómodo. Sencillamente, no era capaz de abrir el campo para meter buenos centros al área de Julio. Los carbayones atacaban más, pero entonces daba la sensación de que el filial lo tenía más bajo control.

 

Cuando el partido enfilaba su último cuarto de hora y el fútbol parecía decaer a la espera de lo que el Real Oviedo pudiera poner sobre el césped en el arreó final, surgió un “as” que Rubén de la Barrera tenía en la manga: Dani Vega. El delantero del Juvenil A, recién renovado como profesional esta misma semana, saltó a Zorrilla y tardó cuatro minutos es descerrajar un disparo soberbio sobre Esteban que pudo de nuevo por delante al filial (3-2, min. 76).

 

Pero el Real Oviedo no se rindió. Sintió el golpe, pero no tiró la toalla. Y en el minuto 86, Dani Bautista puso un centro de oro al área y Señé un cabezazo fantástico para dar un nuevo empate (3-3, min. 86).

 

El gol espoleó al equipo asturiano, que olió la sangre y vio a su enemigo herido. Se fue a por el partido y se encontró con una bomba que no esperaba: Ayub, recién aparecido en el terreno de juego, sí tenía oxígeno y las ideas claras para ver el desmarque de Toni y éste, con el último gramo de fuerza que le quedaba, se plantó ante Esteban y le batió por bajo (4-3, min. 88).

 

Fue la culminación de un gran partido para el filial que se pone con 12 puntos y la próxima semana (sábado 4, 16,30 horas) visitar al Sporting de Gijón.