El Príncipe apela a seguir el ideal de don Quijote: "Hacer justicia y proteger al desvalido"

Almuerzo en honor del Premio Cervantes 2012, José Manuel Caballero Bonald

Los salones del Palacio Real han vuelto a vestirse de gala un año más para celebrar un almuerzo en honor del Premio Cervantes 2012, José Manuel Caballero Bonald, al que ha acudido una representación del mundo de las letras. Por segundo año consecutivo, los Reyes no han podido acudir a este acto, debido al estado de salud del Rey don Juan Carlos. En su lugar, los Príncipes de Asturias han sido los anfitriones.

A pesar de su ausencia, el Rey, acompañado de doña Sofía, ha recibido este lunes en el Palacio de la Zarzuela a Caballero Bonald junto a su esposa. En esta audiencia, el monarca ha recibido de pie y sin muletas al premiado, a quien le ha trasladado que "pronto" estará "dando guerra". "Está usted mejor que yo", ha bromeado don Juan Carlos.


Precisamente, durante el discurso pronunciado al comienzo del almuerzo, el Príncipe ha excusado la ausencia de los Reyes. "Debo transmitir -y lo hago con gusto- el afectuoso saludo de Sus Majestades los Reyes, que sienten mucho no estar con nosotros, aunque les ha alegrado poder recibiros a los dos en La Zarzuela justo antes de este almuerzo y felicitar personalmente a Pepe", ha manfiestado.

Al acto, celebrado en el Palacio Real, ha acudido un centenar de invitados, entre los que se encontraban el ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert; el secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle; la directora general de Política e Industrias Culturales y del Libro, María Teresa Lizaranzu, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, y la alcaldesa de Madrid, Ana Botella.

Asimismo, don Felipe y doña Letizia han recibido a personalidades de la cultura como el director del Instituto Cervantes, Víctor García de la Concha; el exministro de Cultura, César Antonio Molina; Mario Vargas Llosa; Carmen Iglesias; Margarita Salas; Ana María Matute; Soledad Puértolas; Luis Mateo Díez o Antonio Gamoneda, Premio Cervantes en 2006, entre muchos otros.

Durante su discurso, don Felipe ha apelado al ideal de Don Quijote, "un iluminado que recorre el mundo sublimando el sentido de su lucha por un ideal: hacer justicia, proteger al desvalido y amoldar su vida al pensamiento". "En definitiva, por una utopía, sí, pero también por una esperanza que debe ser vivida como bandera y norma de conducta", ha destacado.

Para el Príncipe, el "reencuentro con Cervantes, en concreto con el Quijote, alumbra siempre ideas nuevas y provoca nuevos sentimientos". "Pero es más sorprendente todavía el hecho de que esas ideas, esos sentimientos están estrechamente vinculados al momento que vivimos: nos ofrecen lecciones y estímulos para cada circunstancia", recalca.

"CABALLERO DE ARGÓNIDA"

José Manuel Caballero Bonald recibirá este martes el Premio Cervantes, máximo galardón de las letras hispánicas, de manos de los Príncipes de Asturias. En palabras de don Felipe, "resulta difícil no llamarle por el apelativo con que Jaime Gil de Biedma lo consagró en un poema generacional: Pepe (Caballero)".

"Caballero de Argónida, ese territorio para él sagrado porque le resulta vital y estéticamente fecundo y donde han nacido muchos de sus escritos. Allí está firmado el último de sus libros, 'Oficio de lector', un canon particular para el que ha escogido como epígrafe de amparo la afirmación de Joseph Conrad de que "el autor solo escribe la mitad del libro y de la otra mitad debe ocuparse el lector", añade don Felipe.

Por ello, considera que "no es casual" que Caballero Bonald abra su ejercicio de lectura con dos estudios sobre Cervantes que, justamente, "explican el porqué de la peculiaridad del retorno cervantino al que acabo de aludir".

"Es el extraordinario aliento poético que anima las escrituras cervantinas lo que genera su inextinguible fecundidad de sentido y de sentimiento. Siempre hay más de lo que el lector busca en su aproximación al Quijote", ha indicado el Príncipe.