El presidente de la CH del Ebro, preocupado por la situación de Miranda de Ebro

Visita de las autoridades ante la crecida del río Ebro

La situación "más complicada" se espera a última hora de este sábado.

El presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro, Javier de Pedro, se ha mostrado confiado en que a lo largo de la tarde empiecen a bajar los caudales de los ríos, si bien ha advertido de que tal disminución será lenta, sobre todo en la provincia de Burgos.


En declaraciones a los medios de comunicación, De Pedro ha asegurado que "en estos momentos, la situación está bastante complicada" y ha aludido a Miranda de Ebro, donde "está costando mucho que bajen los altos caudales", una situación "que se puede comparar con los valores parecidos a los de la riada de 2003 o incluso podría ser superior".

A pesar de ello, "estamos en perfecta coordinación con los Servicios de Protección e informando en tiempo real de la situación de los caudales", ha indicado durante una visita a las zonas más afectadas por el temporal en la capital de La Rioja, en la zona del Adarraga, donde ha estado acompañado por el consejero de Presidencia y Justicia, Emilio del Río; la alcaldesa de Logroño, Cuca Gamarra, y el delegado del Gobierno en La Rioja, Alberto Bretón, entre otras autoridades.

Según ha explicado el presidente de la CHE, la crecida del río Ebro se debe a las lluvias que hemos tenido en los últimos días. Así, ha destacado, "en una media de 36 horas se han acumulado 70 litros por metro cuadrado en la cabecera del Ebro que han producido estos aumentos de caudales". A ello "hay que sumar una subida de las temperaturas que ha hecho que la nieve se derrita más rápido".

Finalmente, Javier de Pedro ha querido lanzar "un mensaje de prudencia" para la ciudadanía y ha recordado que "es preciso extremar la precaución y la prudencia cerca de los ríos y dejar que los profesionales se encarguen de controlar la evolución de esta crecida y también en el día de mañana".