El presidente de Empresa Familiar y de Cascajares, protagonista del programa de orientación de Peñalba

Los alumnos de Peñalba junto al presidente de la Empresa Familiar y de Cascajares.

Alfonso Jiménez Rodríguez-Vila, antiguo alumno de Peñalba, presidente y cofundador de la empresa gastronómica Cascajares y recientemente nombrado presidente de Empresa Familiar de Castilla y León visitó este martes el Colegio de Fomento Peñalba dentro del ciclo de conferencias del Programa de Orientación Profesional dirigido a los alumnos de Bachillerato.

 

 

Alfonso Jiménez expuso su experiencia personal y profesional desde que dejó las aulas de Peñalba y emprendió su gran aventura empresarial junto con su compañero de aula Francisco Iglesias con quien, a los 19 años y con pocos medios económicos y muchas ganas de trabajar, comenzó a gestar el proyecto Cascajares: una empresa basada en la transformación de productos agroalimentarios que nació en 1992 con una inversión inicial equivalente a 900 euros

 

Los alumnos se entusiasmaron cuando el presidente de Cascajares les conto que, en el año 2003, cuando se anunció el enlace de los Príncipes de Asturias, él y su socio no lo dudaron y ante la sorpresa de muchos se propusieron que Cascajares estuviera presente en algún plato del banquete de la boda. El reto parecía imposible pero, en mayo de 2004, invitados de todo el mundo tuvieron la oportunidad de probar como segundo plato del menú real el Capón de Cascajares.

 

También les insistió en la responsabilidad social de la empresa y de cómo tuvo muy claro, incluso cuando Cascajares no era nada más que un boceto en un papel, la necesidad de contar con personas discapacitadas. Para ello, siempre ha contratado en la fábrica trabajadores con alguna discapacidad, física o psíquica, hasta llegar a día de hoy a casi un cuarto del total de la plantilla. Además, desde hace doce años promueve y organiza una subasta de capones con carácter benéfico. Su objetivo es recaudar fondos (casi 600.000€ hasta el momento) a favor de alguna fundación con fines benéficos.

 

Finalmente, y tras un animado coloquio les insistió en no dejar nunca de formarse; él cada año realiza algún curso de perfeccionamiento en temas relevantes para su negocio o profesión y, sobre todo, en la importancia de dominar la lengua inglesa como complemento indispensable para su capacitación en el mundo actual.