El PP tumba las enmiendas de IU y PSOE a los presupuestos de 2015

El alcalde de Valladolid, Javier León de la Riva, y el concejal de Hacienda, Alfredo Blanco. JUAN POSTIGO

El concejal de Hacienda, Alfredo Blanco, defiende que “son inviables económicamente” y que han sido presentadas demasiado tarde para estudiarse en profundidad.

Otro año más, y ya son los veinte de gobierno popular en el Ayuntamiento de Valladolid, en los que no se aprueba ni una sola enmienda de la oposición a los presupuestos municipales. Así se ha confirmado este martes en el pleno del Consistorio, donde Izquierda Unida y PSOE se han quedado con la totalidad de sus propuestas en el tintero, 135 en el primer caso y 17 en el segundo, después de que el equipo de Javier León de la Riva haya echado tajantemente la cancela a estas ideas.

 

“Son inviables técnicamente la inmensa mayoría”, explicaría el concejal de Hacienda, Alfredo Blanco, para justificar que el Partido Popular no hiciera caso a las nombradas puntualizaciones. “Por poner ejemplos, ambos grupos proponen eliminar la tasa de basuras. Es imposible, porque la ordenanza fiscal que lo regula estará en vigor el 1 de enero, dado las fechas en las que estamos, hay obligación de consignar los ingresos de los tributos municipales que están en vigor. Era imposible aceptar esa enmieda porque sería motivo claro de impugnación del presupuesto municipal”. Y así con prácticamente todas, prosiguió Blanco.

 

También quiso resaltar el edil el hecho de que se presentaran las proposiciones este mismo lunes por parte de IU y PSOE, de manera que "se hacen imposibles de estudiar en tan poco tiempo", con apenas 24 horas por delante.

 

En el pleno extraordinario celebrado este martes en el Ayuntamiento se terminó por ver que el PP no estaba dispuesto a aceptar insinuaciones de la oposición. Después de la primera defensa del concejal de Hacienda, en las que resaltó que la creación de empleo será la prioridad para 2015, pronto comenzaron los ataques de IU y PSOE.

 

“Lo único bueno de estos presupuestos es que serán los últimos del PP en el Gobierno”, comenzó la representante de Izquierda Unida, María Sánchez. Desde su partido se defendió “la poca visibilidad para la auténtica realidad social” que vive Valladolid y la necesidad de invertir más dinero en actividades culturales, hechos con los que se mostró en gran parte de acuerdo el grupo socialista.

 

Otra de las perlas de la reunión, como no podía ser de otra manera, fueron los veinte millones que el Ayuntamiento tendrá que pagar a los ex propietarios de los terrenos del Zambrana, y que podrían descuadrar las cuentas para 2015, pese a que desde el Consistorio se incide en que hay posibilidad de pedir un préstamo sin mayores consecuencias para cubrirlo.

 

“¿Qué pasará si finalmente esos 20 millones son 38, como todo parece indicar?”, esgrimió Sánchez. Y es que la sentencia podría terminar por obligar al Ayuntamiento a abonar semejante cantidad, algo que está pendiente de resolución judicial. “Se trata de un gasto increíble, como los de las tardes de toros, la policía a caballo o las inversiones en clubes privados”.

 

Quiso el presidente del grupo socialista, Óscar Puente, sacar a la palestra el tema de la despoblación en Valladolid para apoyar sus argumentos sobre la ineficacia de los presupuestos municipales. Según el del partido de la rosa y el puño, los vallisoletanos de entre 15 y 35 años ha pasado en los cinco mandatos del PP de 112.000 a 60.000, a lo que Alfredo Blanco respondió que se trata de unos datos que “por desgracia, se están dando en toda la Comunidad y en España”, no solo en Valladolid.

 

La renovación de la flota de Auvasa, el soterramiento, el Palacio de los Congresos –que León de la Riva diría después que por el momento está “aparcado”-, la privatización de cuatro empresas de Rivas Vaciamadrid para acusar a IU, el Plan de Empleo y la Empresa de Servicios Municipales propuesta por el PSOE fueron otros temas tratados para las enmiendas, pero con poco resultado. Y es que el PP volvió a hacer valer su mayoría absoluta en el pleno, diecisiete concejales contra los doce de IU y PSOE, para volver a dejar las cosas como estaban.