El PP prevé un nuevo ahorro de 8.000 millones de euros en gasto de la Administración en 2014 y 2015

El Ejecutivo ha recordado que, por ejemplo, en 2012 se recortaron 370.000 empleos en la Administración y que los ministerios han rebajado en un 20% sus presupuestos.

El vicesecretario de Estudios y Programas del PP, Esteban González Pons, ha asegurado que "todos" en su partido están convencidos de que "hay que reformar la administración" para "reducir su peso sobre la economía y sobre las espaldas de los contribuyentes", y ha defendido que el Gobierno ya ha tomado medidas en esta línea y que la reforma local, cuando se apruebe, también dará frutos.

  

En una entrevista en la Cope recogida por Europa Press el dirigente 'popular' ha sido preguntado por las reclamaciones de la presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, de recuperar el programa electoral de los 'populares' y buscar el equilibrio de las cuentas públicas a través del aligeramiento de la administración.

  

"Todos en el PP pensamos que hay que reformar la administración. Estamos cumpliendo el programa, adaptándolo a las circunstancias que nos hemos encontrado, pero todos pensamos que hay que reducir el peso de las administraciones públicas sobre la economía y sobre las espaldas de los contribuyentes. Y que, en cuento se pueda y en la medida que se pueda, siempre hay que bajar impuestos", ha dicho a este respecto.

 

REFORMA "COSTOSA"

  

A este respecto, cree que es "natural" que sacar adelante la reforma de la Administración Local sea "costoso", ya que hay que poner de acuerdo a muchas sensibilidades diferentes y se trata de una medida "compleja", aunque confía en que "dará su fruto".

  

Así, ha recordado por ejemplo que en 2012 se recortaron 370.000 empleos en la Administración y que los ministerios han rebajado en un 20% sus presupuestos. "Ambas medidas son recortes considerables", ha puntualizado, para añadir que se ha creado un grupo de trabajo que prevé el ahorro de otros 8.000 millones en gasto de la Administración durante 2014 y 2015.

  

Sin embargo, con respecto a las diputaciones, espera que "nadie aproveche la crisis económica para suprimir o cuestionar el estado autonómico, que es un logro del pueblo español" aunque sí cree que hay que cumplir con el compromiso de privatizar las televisiones autonómicas.

 

EL PACTO ES DESEABLE AUNQUE NO CREA EMPLEO

  

En referencia a las peticiones de pacto que tanto los sindicatos como todas las fuerzas de la oposición, comenzando por el PSOE, han hecho al Gobierno, González Pons ha reconocido que es un objetivo "deseable" siempre que sirva para "obligar" a todos a hacer "todo lo posible" para luchar contra el paro, argumentando que aunque el acuerdo per se "no crea puestos de trabajo" si ayuda a generar confianza dentro y fuera del país.

  

A su juicio, los políticos tienen "una obligación política y moral de llegar a acuerdos nacionales para resolver un problema de estado y ayudar a los empresarios pero, sobre todo, a los trabajadores sin empleo", y ha subrayado que para alcanzar este objetivo hace falta, antes de todo, "buena voluntad y compromiso" de todas las partes para "hacer lo que esté en su mano".

  

No obstante, ha recordado que "el pacto por sí mismo no crea empleo" aunque sí "generaría confianza" que "ayudaría" mucho al país. "Un buen pacto sobre una mala política económica no crea empleo. Pero una buena política económica, aunque no esté pactada, sí. Pero el pacto siempre es deseable, y más en este momento en que no es que se encuentren amenazados los miles de trabajadores sin empleo o los que lo tienen aún; es España misma la que ve su futuro comprometido", ha reiterado.

 

EL GOBIERNO ESTÁ DISPUESTO A ELLO

  

A renglón seguido, ha subrayado que "el Gobierno siempre se ha mostrado dispuesto a la negociación" pero hace falta "algo más que el pacto de una política determinada, que puede ser acertada o desacertada". "(La situación) exige un enorme acuerdo nacional que a lo mejor no tiene tanto que ver con las políticas económicas concretas como con que todos hagamos todo lo que esté en nuestra mano para crear empleo", ha afirmado.

  

En cualquier caso, a juicio de González Pons el Gobierno está haciendo las cosas bien, como demuestra tanto la bajada de la prima de riesgo en los últimos días como el hecho de que "Europa ha recuperado la confianza" en el país y, por eso, ha aplazado dos años el cumplimiento del objetivo de déficit del 3%, lo que "significa que este año no habrá que hacer ajustes adicionales por 18.000 millones de euros".

  

"En el exterior saben que España tiene un Gobierno realista, que hace su trabajo, que cumplirá sus compromisos y al que se le puede dar crédito. A algunos puede parecerles que tanto realismo puede afectar a la esperanza o la ilusión, pero eso nos da confianza en el exterior y nos permite no tener que hacer ajustes adicionales que acabamos pagando todos", ha dicho.

  

Además, González Pons ha negado que el Gobierno esté resignado ante la realidad económica, alegando que "ningún político que renuncie a la esperanza puede continuar" y defendiendo que los 'populares' no están en el Gobierno para "administrar lo que queda tras cuatro años de Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, sino para recuperar lo que quedó" tras ese mandato.

  

De hecho, confía en que las previsiones "mejorarán" gracias a las reformas que está aplicando el Ejecutivo de Mariano Rajoy, que encontró la situación económica "muy mal" y a quien tras "sólo un año y medio no se le puede pedir haber resuelto ya todo lo que se estropeó en cuatro años".

  

"Hay que esperar a que los resultados empiecen a verse a partir de ahora. Algunos ya se están viendo. Pero Rajoy tiene que hacer dos cosas a la vez, como se decía en tiempos de Adolfo Suárez: tiene que arreglar las tuberías y mientras seguir dando agua. Así que a veces lo veremos dando agua y, otras veces, arreglando las tuberías", ha apostillado.

 

ESCRACHES CUANDO NO ESTÁS

  

Por último, González Pons ha aludido a los llamados escraches que se han producido a las puertas de los domicilios de algunos diputados, entre ellos el suyo propio, y ha señalado que lo peor no es que se manifiesten delante de una casa particular, sino que "van cuando saben que sólo está la familia". "Eso es una clarísima coacción. Yo, como político, llevo en el sueldo el ser abroncado, siempre con educación. Pero mi familia, no", ha añadido.

  

Y lo mismo se puede aplicar, a su juicio, a periodistas o jueces, cuyas familias "tampoco tienen por qué sufrir las críticas" a sus sentencias o a sus opiniones. Por eso, aunque ha preferido "no calificar" las declaraciones del presidente del Tribunal Supremo (TS), Gonzalo Moliner, defendiendo los escraches pacíficos y ha deseado que "nunca le pase a él". "Yo haré todo lo posible para ello", ha concluido.