El PP lleva al pleno de Cortes la posibilidad de cazar el lobo también al sur del Duero

tres ejemplares de lobo.

El grupo popular defiende una iniciativa para pedir a Europa un cambio en la regulación para que el lobo tenga el mismo tratamiento en toda Castilla y León, con lo que se convertiría en especie cinegética donde ahora está protegido.

El Grupo Popular tiene previsto llevar al pleno de las Cortes de Castilla y León, que empieza este martes, una iniciativa para instar al Gobierno central a que se dirija a la Unión Europea para que "homogeneice" la gestión en todo el territorio del lobo en Castilla y León, al norte y al sur del Duero, ya que en ésta última zona es una especie cinegética y se puede cazar, pero no al sur. De este modo, el cánido tendría el mismo tratamiento al norte y al sur del Duero, la barrera geográfica que hoy distingue donde se puede y no se puede cazar lobo.

 

Carlos Fernández Carriedo considera que se ha demostrado que al norte del Duero, donde el cánido se puede cazar, el número de manadas es compatible con la gestión cinegética, la protección de la naturaleza y con la ganadería, por ello se pretende cambiar la directiva hábitat para su gestión al sur de la misma forma.

 

Actualmente, al norte del Duero se considera el lobo especie cinegética, es decir, se puede cazar; para ello se establecen una serie de cupos anuales de caza y se subastan algunos de los permisos. También se hace control por parte de las autoridades. Sin embargo, y tal como quedó regulado en la directiva europea hace años, al sur del Duero el lobo es especie totalmente protegida y sólo se abaten ejemplares en casos concretos, como los reiterados ataques a ganado. Esta diferenciación se hizo porque, en el momento de establecer la directiva, la población de lobo en Castilla y León era muy escasa al sur del Duero y más numerosa al norte.

 

Sin embargo, a día de hoy la población se ha recuperado, pero los colectivos ecologistas consideran que no hay una superpoblación de lobo, sino que había llegado a unas cotas muy bajas hace 10-15 años y que ahora está volviendo a su situación natural, con presencia en más territorios y más manadas. Además, defienden su condición de especie protegida. Por contra, las organizaciones ganaderas critican la falta de medidas para proteger a su actividad de los ataques de lobo que se producen cada año.