El PP denuncia la suciedad de Valladolid en el primer año del 'tripartito'

El PP Valladolid hace balance del primer año de gobierno de Óscar Puente. JORGE IGLESIAS

José Antonio Martínez Bermejo y Jesús Enríquez hicieron balance del primer año “de muy mala gestión” del nuevo gobierno de la ciudad.

El presidente del Partido Popular Valladolid, José Antonio Martínez Bermejo, y el portavoz del grupo, Jesús Enríquez, presentaron un balance del primer año de gobierno de la nueva corporación, en el que sacaron multitud de defectos, aunque también hubo tiempo para las virtudes -con asterisco-. Ambos consideran que el segundo periodo del mandato “es el más importante” porque “lo que no se inicie en él, tendrá pocas posibilidades de cumplirse”.

 

Martínez Bermejo aseguró que el gobierno “solo ha cumplido una de cada diez propuestas” y que el volumen de proposiciones incumplidas es “altísimo”. Pero más allá de lo que no ha logrado alcanzar, desde el PP de Valladolid destacaron la suciedad de la ciudad. Vieron con buenos ojos que quitara el impuesto de basuras, pero no comprenden que no tomara otras medidas para que no se recortara el presupuesto del servicio de limpieza.

 

Enríquez señaló que ha sido un año “de muy mala gestión”, destacando ese tema. Achaca la suciedad, entre otras cosas, a la decisión de “no usar herbicidas”. “Ha sido un cambio a peor porque la ciudad está peor conservada”, apuntó.

 

Por todo ello, el Grupo Popular afirma seguir trabajando para ayudar a Valladolid, aunque el portavoz reconoció que “tendió la mano al alcalde y la rechazó”. “No tiene mejor talante que el anterior, pero sí peor talento”, subrayó.

 

Según el PP Valladolid, Óscar Puente “se ha enemistado” con mucha gente, lo que va en detrimento de los intereses de la ciudad. “Ha roto muchos puentes”, comentó Enríquez. Lo que tienen claro es que “la oposición no es culpable”. “Quien tiene responsabilidad es quien gobierna”, aclaró Martínez Bermejo. El presidente del Grupo Municipal Popular resaltó que este equipo de gobierno ha tenido “escándalos y fracasos”“ha ido perdiendo sus intenciones de transparencia”.

 

Además, los populares creen que todos los fallos del gobierno de Puente podrían repercutir en una bajada de la población de la ciudad. “Hay que empezar a pensar en un riesgo de que Valladolid pierda la condición de gran ciudad porque baje de los 300.000 habitantes”, explicó Martínez Bermejo.