El plan Románico Atlántico concluirá este año la actuación en San Pedro de la Nave

Los trabajos en la iglesia de San Pedro de la Nave incluyen un centro de recepción de visitantes soterrado, sustitución de cubiertas, la renovación de carpinterías y la implantación del sistema de monitorización del patrimonio con distintos sensores que facilitan el control y la conservación del templo.

La consejera de Cultura y Turismo, Alicia García, y el presidente de Fundación Iberdrola, Manuel Marín, han visitado las obras que se están realizando en el entorno de la iglesia de San Pedro de la Nave, en la localidad zamorana de El Campillo, una intervención que se desarrolla dentro del Plan Románico Atlántico en el que intervienen la Junta de Castilla y León, la Fundación Iberdrola, la Secretaría de Estado de Cultura de Portugal y la Fundación Santa María la Real, además de las diócesis de Zamora, Astorga, Salamanca y Ciudad Rodrigo.

 

El Plan Románico Atlántico propuso en este monumento una actuación integral que sirviese para dotar al templo de un nuevo modelo de gestión, orientado a mejorar la organización de las visitas y a garantizar la adecuada conservación de este edificio, que cuenta con la declaración de Monumento Nacional.

 

La redacción del proyecto de actuación ha sido posible gracias a la mesa de trabajo creada para tal fin en la que participan tanto los promotores del plan, como diferentes expertos y especialistas y en la que se ha ido concretando y dando forma a los diferentes aspectos del proyecto. También es destacable la implicación del Ayuntamiento de Almendra y del Obispado de Zamora para con todos los trabajos desarrollados hasta el momento.

 

Alicia García ha resaltado que el Plan Románico Atlántico constituye un paradigma que visibiliza la posibilidad de la cooperación eficiente entre entidades e instituciones y contempla a la cultura como una fuente de recursos para el desarrollo de las personas y de los territorios, en este caso a través de intervenciones en el Patrimonio Cultural. García ha recordado que el Plan Románico Atlántico -del que ya se ha ejecutado un 74 % en Castilla y León con 29 intervenciones en 11 templos de Salamanca y Zamora- forma parte del conjunto de los Sistemas Territoriales de Patrimonio del Románico en Castilla y León, cuyas cifras totales en todos los planes suponen la intervención en casi 150 inmuebles románicos con una inversión en torno a los 23 millones de euros.

 

La consejera de Cultura y Turismo ha manifestado que el proyecto que se acomete en San Pedro de la Nave significará un antes y un después para el edificio, ya que supondrá un nuevo modelo de gestión que permitirá una adecuada organización de las visitas, a través de un centro de recepción de visitantes, y una adecuada conservación del templo mediante la sustitución de las cubiertas y la monitorización a través de los avanzados MHS (Sistema de Monitorización del Patrimonio). García ha mostrado su confianza en que la marca Románico Atlántico se convierta en un atractivo turístico para la comarca en la que está ubicada la iglesia de San Pedro de la Nave, resulte un motor de desarrollo e impulse un crecimiento económico sostenible.

 

 

Un centro de recepción que se mimetiza con el entorno

En la visita de hoy, la consejera de Cultura y Turismo y el presidente de Fundación Iberdrola han podido comprobar los avances en la creación del centro de recepción de visitantes de San Pedro de la Nave y la forma en la que el centro está perfectamente integrado y mimetizado con el entorno del templo al estar soterrado para que no entorpezca la visión del edificio en su conjunto.

 

Una vez concluido el acondicionamiento del entorno y de este espacio, el centro funcionará como centro de recepción de visitantes, ordenando el acceso a la iglesia y facilitando un área expositiva donde poder mostrar las piezas y elementos históricos que, actualmente, atesora el templo. La actuación en el entorno se completará, en colaboración con el Ayuntamiento de Almendra, procurando la eliminación de elementos discordantes y reordenando el área de aparcamiento mediante la colocación de piezas vegetales.

 

Iluminación y mejora de la eficiencia energética

La intervención en San Pedro de la Nave se está centrando también en garantizar una adecuada conservación del edificio. Aunque la estructura del templo está en buenas condiciones de uso, tiene algunos focos de humedad localizados derivados del estado en el que se encuentran las cubiertas. Para evitar y corregir estas patologías, el proyecto contempla la sustitución de las cubiertas actuales por unas de nueva ejecución y la renovación de las carpinterías que así lo requieran, especialmente las exteriores, que serán sustituidas por otras más acordes con el edificio y que garanticen una adecuada ventilación.

 

El edificio ha sido incluido también en el MHS (Sistema de Monitorización del Patrimonio), desarrollado por la Fundación Santa María la Real, que, en este caso concreto, ha servido ya para redactar las propuestas de intervención y facilitará también la conservación del templo, mediante la instalación, entre otros, de sensores para registrar las condiciones de temperatura y humedad relativa.

 

Otra de las actuaciones incluidas en el proyecto, y uno de los aspectos más demandamos por la parroquia, ha sido la instalación en la iglesia de luz eléctrica, inexistente hasta el momento. La iluminación de San Pedro de la Nave se llevará a cabo, como en otras actuaciones de Románico Atlántico, procurando un impacto visual mínimo, soterrando el cableado y garantizando la eficiencia energética del inmueble.

 

La actuación que el Plan Románico Atlántico desarrolla en la iglesia de San Pedro de la Nave está marcada por la propia historia del edificio y por su importancia. El templo fue construido entre los siglos VII y VIII a orillas del río Esla. Su ubicación actual, en la localidad zamorana de El Campillo, se debe a que en 1930, a instancias de lo que hoy es Iberdrola, fue trasladado allí para protegerlo y evitar que quedara anegado por la construcción del embalse de Ricobayo.

 

Plan Románico Atlántico

El Plan de Intervención Románico Atlántico es un proyecto de cooperación transfronteriza para la conservación del Patrimonio Cultural, que incluye proyectos de restauración de una veintena de templos románicos ubicados en las provincias españolas de Zamora y Salamanca y en las regiones portuguesas de Porto, Vila-Real y Bragança. El objetivo principal del plan es conservar, restaurar y poner en valor el patrimonio, al mismo tiempo que se sientan las bases de un crecimiento y desarrollo sostenible del territorio a través de la creación de empleo, la dinamización socioeconómica, la promoción turística y la redistribución de la inversión entre los núcleos rurales en los que se encuadra.

 

El plan incluye, además, otras actividades que complementan a las estrictas intervenciones en el patrimonio. Son proyectos educativos, culturales y turísticos con los que teje una red de sinergias y contribuye a alcanzar otra serie de fines, como la ejecución de proyectos de I+D+i, la creación de redes de investigación e intercambios de experiencias y el refuerzo de una identidad común europea.

 

Románico Atlántico supone la estrecha colaboración entre diferentes entidades de España y Portugal -en concreto la Consejería de Cultura y Turismo, la Secretaría de Estado de Cultura de Portugal, la Fundación Iberdrola, la Iglesia Católica de Portugal y las diócesis españolas de Ciudad Rodrigo, Salamanca, Zamora y Astorga- materializada en el acuerdo-protocolo firmado en Bragança (Portugal) el 23 de septiembre de 2010. Para el desarrollo de los trabajos se cuenta con la experiencia de la Fundación Santa María la Real, quien desarrolla los contenidos del plan.

 

Esta iniciativa público-privada conlleva un presupuesto global de 4,5 millones de euros, sufragados por la Fundación Iberdrola, la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Cultura de Portugal (ahora reconvertido en Secretaría de Estado). La ejecución de las obras en España depende de la Fundación Santa María la Real y los trabajos se desarrollan en constante colaboración con los obispados de las zonas en las que se actúa.