El Plan General de Ordenación Urbana de Valladolid tendrá su propio Pleno

Óscar Puente, durante el Pleno de este martes. A.MINGUEZA

Los grupos municipales han aceptado este martes la propuesta de llevarlo a un Pleno Extraordinario.

El Pleno municipal del Ayuntamiento de Valladolid ha acordado este martes retirar del orden del día, cuando ya se había iniciado el debate, la aprobación de los criterios directores de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para dedicar a ello una sesión extraordinaria en las próximas semanas.

 

Cuando comenzaba a exponer su posición la concejal de Ciudadanos, Pilar Vicente, el alcalde de la ciudad, Óscar Puente, ha tomado la palabra para proponer que, debido a lo tardío de la hora -el reloj marcaba más de las 14.20 horas- y la complejidad técnica del debate le parecía más conveniente aplazarlo y dedicar al asunto un Pleno extraordinario que se convocará "con la mayor brevedad".

 

Los grupos municipales han aceptado la propuesta por asentimiento, lo que ha permitido que se redujera la duración de la sesión plenaria correspondiente al mes de marzo, que en esta ocasión ha concluido antes de las 15.00 horas, unos 60 minutos antes de lo que es habitual en el actual mandato.

 

Se da la circunstancia de que a las 16.30 horas de este martes estaba previsto el comienzo en el Congreso de los Diputados del debate de investidura del candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez.

 

Poco antes se había acordado revocar la aprobación inicial, tomada por el Pleno el 25 de febrero de 2015, de la revisión del PGOU, ya que como ha explicado el concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, el equipo de Gobierno quiere garantizar la "seguridad jurídica" de este trámite.

 

El Grupo Municipal Popular, que promovió la revisión durante el último mandato de Francisco Javier León de la Riva, se ha opuesto a la decisión del actual equipo de Gobierno por entender que se podría haber realizado el trámite mediante una modificación del acuerdo y por que entienden que de esta manera se "ignoran" el centenar de alegaciones que presentaron ciudadanos y asociaciones al texto aprobado hace ahora un año.