El Plan contra la Violencia de Género en el Medio Rural deja un balance positivo en el último año

Una reunión entre las instituciones al mando del Plan contra la Violencia de Género en el Medio Rural deja un balance positivo, con un descenso en el número de afectadas.

Con el objetivo de erradicar la violencia de género en los municipios de menos de 20.000 habitantes, la Subdelegación de Gobierno de la Junta de Castilla y León lanzó en 2009 el Plan de Prevención y Protección contra la Violencia de Género en el Medio Rural.

 

En una reunión este martes 4 de noviembre de las instituciones implicadas en este plan, el balance ha resultado positivo al observar un descenso de las víctimas respecto a 2013. Desde septiembre de este año, se han registrado un total de 480 mujeres con protección en la provincia de Valladolid, 126 del ámbito rural.

 

José Antonio Martínez Bermejo, Subdelegado de Gobierno en la Junta de Castilla y León, ha hecho una mención especial al trabajo que realiza el cuerpo de la Guardia Civil en el medio rural, más concretamente ante este tipo de casos.

 

“Entre las características especiales de la violencia de género en el ámbito rural”, explica Pablo Trillo Delegado Territorial de la Junta, “están la de las mujeres menos integradas en el mundo laboral y la mayor afluencia de inmigrantes en estos territorios lo que acarrea diferencias culturales”.

 

Trillo asegura que “se ha reforzado una política proactiva y una labor preventiva para evitar estos casos”. El plan también registra medidas económicas como asesoramiento jurídico y una implicación total por parte de la Cruz Roja.

 

Artemio Domínguez, Diputado de Igualdad de la Junta de Castilla y León marca los objetivos del plan, “sensibilización, prevención y formación”. Iscar, Cigales, Arroyo de la Encomienda y La Cistérniga, realizarán jornadas para concienciar sobre esta lacra. Por otro lado, cuenta Domínguez que “16 centros de Educación Secundaria y más de 3.000 alumnos recibirán talleres de formación contra la violencia de género”.

 

ATEMPRO, EL BOTÓN DEL PÁNICO

 

Ante situaciones habituales de violencia de género, la justicia suele asignar a las mujeres que se ven envueltas en estos casos un brazalete para controlar que su agresor se mantenga a la distancia que debe.

 

En el medio rural utilizar este tipo de dispositivos no es tan factible como en la ciudad por lo que se ha instaurado el sistema de ATEMPRO. “Es un botón del pánico”, explica el Subdelegado de Gobierno de la Junta, “no es un servicio hipotético de riesgo. Al apretarlo salta el servicio de Cruz Roja y se pone en marcha un dispositivo de atención de la Guardia Civil”.

 

Son 30 las mujeres que lo utilizan en el medio rural de la provincia de Valladolid.