El Pisuerga pasa por Valladolid... a veces indomable

Las dos riadas más devastadoras de los últimos años se produjeron el 3 de enero de 1962 y el 7 de marzo de 2001. Las aguas llegaron, en el primer caso, hasta la plaza del Poniente.

Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid… a veces se desborda. Y es que el apacible río que alimenta al Duero, aparentemente inofensivo durante buena parte del año, se rebela con fuerza en época de lluvias para mostrar su furia. A veces no se conforma con su cauce e invade paseos y parques adyacentes manteniendo en vilo a vallisoletanos y autoridades.

 

Las lluvias continuadas que han despidieron el 2015 y dieron la bienvenida a un nuevo año, han engrosado el caudal del Pisuerga que este miércoles ya ha superado con creces el nivel de alarma (cifrado en 619 metros cúbicos por segundos) y a las 10 de la mañana había aumentado su nivel 2,8 metros con un caudal de 761,31 metros, acercándose peligrosamente a los 935 metros cúbicos por segundo, donde la Confederación Hidrográfica del Duero fija el nivel de desbordamiento.

 

Pero lo que está sucediendo este enero de 2016 es pecata minuta si se compara con aquellas grandes crecidas, especialmente las de 1936, y aquel fatídico 3 de enero de 1962, donde el Pisuerga demostró su peor cara, sin olvidar –ya más recientemente-  el 7 de marzo de 2001 donde, de nuevo, el río acorroaló a muchos vallisoletanos.

 

En los primeros días del año 1962 llovió mucho. Lo hizo con fuerza. El caudal del Pisuerga creció incontroladamente y el nivel creció casi ocho metros por encima de su medida habitual. El agua anegó Moreras y cubrió la Plaza del Poniente, y el ejército luchó con trincheras de sacos terreros para contener el agua que avanzaba indomablemente. Varias viviendas se derrumbaron y la riada llegó hasta la calle Platerías en una imagen espectacular.

 

También la provincia sufrió los devastadores efectos de la crecida de ríos como el Cea, Valderaduey y Sequillo, que asoló algunas localidades de Tierra de Campos.

 

La riada de 2001 se produjo el 7 de marzo. No fue tan importante como la ocurrida medio siglo atrás, pero el Pisuerga aumentó su caudal diez veces más de lo habitual hasta alcanzar los 2.500 metros cúbicos por segundo y 6,5 metros de nivel. En este caso el barrio Arturo Eyries fue el más afectado con algunas familias que tuvieron que ser desalojadas. Urbanizaciones como Pichón, Entrepinos, La Vega o Las Aceñas también resultaron muy afectadas.

 

Y es que el apacible Pisuerga a veces se vuelve indomable. 

 

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