El pianista en medio del caos

Un joven aleman lleva 17 horas tocando el piano en la Plaza Taksim durante las protestas en Estambul para "proteger" a los activistas. 

 

 

 

Un joven alemán, llamado Davide Martello, se ha convertido en uno de los símbolos de las protestas en Estambul al permanecer durante 17 horas tocando el piano en la céntrica Plaza de Taksim, con el fin, según ha explicado de "proteger" a los activistas que acampan en el contiguo parque Gezi de la Policía después de que en los últimos días haya utilizado gases lacrimógenos para poner fin a la ocupación del espacio público.

 

Martello, que continúa tocando el piano y que no descarta alcanzar las 24 horas, ha considerado que con su música "relaja" a los agentes evitando con ello, a su juicio, que traten de desalojar el parque Gezi donde esta noche han vuelto a pernoctar miles de personas pese a que el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, diera un plazo inicial de 24 horas para abandonar esta protesta originada por la intención de construir un centro comercial en la citada zona verde ubicada en pleno centro de la zona europea de Estambul.

 

El joven pianista, nacido en la ciudad alemana de Konstanz, ya ha aclarado que su intención no es batir ningún récord Guinnes y ha explicado que llegó en un trailer a Estambul en el que portaba su piano, que colocó en primer lugar en el parque Gezi donde estuvo tocando durante una hora este miércoles y que el jueves se trasladó a la plaza Taksim, donde empezó a tocar a las 18.00 horas y donde aún continúa.

 

Martello ha lamentado que "todavía no ha terminado el tiempo peligroso" para los activistas que acampan en el parque Gezi por lo que ha anunciado que continuará yendo cada día a tocar a la plaza Taksim hasta que vuelva la normalidad y no exista una amenaza de desalojo.

 

En este sentido ha estimado que su música "calma" a los agentes policiales que durante los últimos días han sido duramente criticados por la utilización de gas pimienta y por su actuación en las protestas iniciadas hace 15 días que ya se han saldado con al menos tres muertos y cientos de heridos y de detenidos.

 

"Solo quiero la paz y luchar con mi piano", ha remarcado durante los pocos minutos en los que ha ido descansando y ha sido sustituido por otros músicos que también han llegado a tocar este instrumento junto con Martello. En estas horas, el pianista ha interpretado en varias ocasiones los temas de los Beatles 'Imagine' y 'Let it be' así como 'No woman no cry' de Bob Marley, 'My Way' de Frank Sinatra, 'A Wonderful World' de Louis Amstrong o 'Someone like you' de Adele.

 

De este modo, Martello se ha convertido durante esta noche en el protagonista de la protesta dado que en todo momento ha estado rodeado de centenares de personas, algunas de las cuales tocaron el piano con él, cantaron o simplemente se sacaron una foto. En varias ocasiones cuando finalizaba una pieza los asistentes comenzaban a corear "Vamos a ganar con la resistencia" y "Todos los lugares son Taksim, todos los lugares son resistencia".

 

LLUVIA

 

Asimismo le han llevado el desayuno para que pudiera seguir tocando ininterrumpidamente, algo que ha seguido haciendo a pesar de que a primera hora de la mañana ha comenzado a llover con fuerza en Estambul lo que no ha impedido que siguiera su actuación dado que muchos voluntarios se han encargado de tapar el piano con un gran plástico sostenido por decenas de personas.

 

"La gente necesita paz y por eso vine", ha asegurado el joven pianista quien llego a Estambul hace dos días con la intención de quedarse "mientras no pase el peligro". Finalmente, ha apuntado que es la primera vez que acude a las protestas de otro país con su piano para respaldar sus reivindicaciones.

 

Uno de los jóvenes que asistía como publico ha precisado que las reivindicaciones de los turcos no son una revolución al estilo de las vividas en Túnez, Egipto, Libia o Siria, sino de una "resistencia" ante unas medidas del Gobierno contra las que están en contra.

 

Al mismo tiempo, ha incidido en que las personas que han acampado en el parque Gezi y que también lo hicieron hasta su desalojo en la plaza Taksim "no son terroristas", respondiendo así a las acusaciones de Erdogan, que llegó a decir que había "terroristas" infiltrados en los grupos activistas.

 

RESPETO A LA DECISIÓN JUDICIAL 

 

Cabe recordar que el Gobierno de Turquía ha anunciado este viernes que respetará la decisión que adopten los tribunales respecto a la demolición del parque Gezi en caso de que su apelación no fructifique, según ha afirmado el portavoz del Partido Justicia y Democracia (AKP), Huseyin Çelik.

 

La nueva postura del Ejecutivo ha sido anunciada tras la reunión celebrada a última hora del jueves entre Erdogan y representantes de los grupos que se oponen a la transformación del parque Gezi de Estambul en un centro comercial. Entre ellos había ocho artistas y dos miembros de la Plataforma Solidaridad con Taksim.

 

Çelik ha sostenido que, durante el encuentro, se ha alcanzado un acuerdo en torno al futuro del parque, uno de los pocos focos verdes de la localidad de Estambul. Así, si la apelación fracasa, se mantendrá su estado actual, mientras que si fructifica, se celebrará un referéndum para decidir si se llevan a cabo las obras.

 

Esta reunión se produjo el mismo día en el que miles de manifestantes volvieron a protestar en la parque Gezi y en la plaza Taksim. Precisamente, miembros de la Plataforma de Solidaridad con Taksim han mostrado su satisfacción con el compromiso del Gobierno a respetar la decisión de los tribunales. "Reaccionaremos de forma positiva a esta postura positiva", ha dicho el secretario general del grupo, Tayfun Kahraman.

 

La plataforma ha anunciado que este viernes celebrará un acto para conmemorar el fallecimiento de tres manifestantes a causa de la represión de las fuerzas de seguridad y ha recalcado que dejará la decisión de abandonar las protestas en manos de los manifestantes.

 

REIVINDICACIONES

 

Además de la reivindicación de que no se construya el citado centro comercial los turcos que participan en las protestas exigen el fin del uso de los gases lacrimógenos por parte de la Policía que han llegado a comparar con el agente naranja, así como la dimisión del responsable de la policía que mandó utilizar estos gases contra la población.

 

Al mismo tiempo reivindican la liberación de las cientos de personas que han sido detenidas durante los últimos días así como un cambio en la legislación actual para que los turcos no deban pedir permiso cada vez que desean manifestarse o concentrarse para reivindicar cualquier tema.

 

Por su parte, una de las personas que participa en las protestas ya ha advertido a Erdogan de que los manifestantes resistirán de modo que ha avisado de que si la Policía interviene para echarles se trasladaran a otro parque hasta que no se cumplan sus reivindicaciones.

 

Otra de las participantes en la protesta ha aclarado que no quieren que se les compare con la Primavera Árabe porque, según ha recordado, la situación de cada país es diferente. Ha precisado que lo que se está exigiendo con estas protestas es que Erdogan ponga fin a sus proyectos de transformación urbana que, según ha criticado, afectan a muchos recursos naturales del país. Así, ha criticado la intención del Gobierno turco de construir centrales hidroeléctricas en Parques Nacionales.

 

Mientras, otro de los activistas ha precisado que las manifestaciones no son solo por la construcción de un centro comercial en el parque Gezi sino para reclamar también cambios en el país para parar una de las lacras que hay en Turquía como la violencia hacia las mujeres teniendo en cuenta, según ha apuntado, que cada día mueren entre cuatro y cinco a manos de sus parejas o exparejas. Además ha indicado que otra reivindicación es una mayor seguridad laboral para poner fin a la muerte de cientos de trabajadores cada año en Turquía.