El pasillo del Real Madrid al Bilbao Basket o la pantomima de la ACB

Los jugadores del Bilbao Basket saludan a los del Real Madrid en el pasillo que le hicieron al final del partido.

Los jugadores del Real Madrid hacen pasillo a los millonarios del Bilbao Basket por la difícil situación que atraviesan. ¿Cuántos clubes en la ACB se han acordado de lo que viene sufriendo la plantilla del Club Baloncesto Valladolid?

En esta temporada baloncestística para el olvido, el CB Valladolid acumula récords negativos. A sus conocidos problemas económicos que comprometieron su participación con la Liga casi en la rampa de salida, se unieron concatenadamente fugas de jugadores antes de empezar la competición, problemas económicos y cambios sistemáticos en la plantilla mientras el equipo acumulaba derrotas y palizas que hicieron reblandecerse al 'sargento' Ricard Casas hasta llevarle al límite de una dimisión que no fue aceptada.

 

Hoy, ese equipo que camina irremediablemente hacia el descenso deportivo, ha conseguido cambiar su cara y competir de una manera más digna para acabar la temporada con alguna victoria más que permita transformar esa sensación de club en derribo

 

Todavía hay quien no entiende las razones que llevaron al Club Baloncesto Valladolid a participar en la Liga. En sus apenas dos meses en la presidencia, Mike Hansen homenajeó al mejor Guimaraens de la época cuando este infausto presidente esperaba a que alguien le pusiera el dinero para arreglar las cuentas del club. Ese esperpento que acabó con su fuga y el respiro institucional al quitarse semejante peso de encima, dio paso a la única viabilidad planteada en ese momento: salir a jugar para no perder los derechos de club ACB.

 

A partir de entonces, todo es conocido. Este histórico CB Valladolid se hunde deportivamente mientras intenta recomponerse como club. Quizá tarde en volver a la ACB o, también es posible, esas batallas de despachos en verano le devuelvan a la máxima categoría. Pero esa será otra historia.

 

Lo ocurrido este domingo en el pabellón de Miribilla ha retratado las miserias de esta ACB. Los jugadores del Bilbao Basket anunciaron una huelga indefinida por la situación que viven dentro del club. Se sienten engañados, estafados. Acumulan cuatro mensualidades sin cobrar de esta temporada y otras tantas de la anterior. Al club bilbaíno se le han venido abajo varios proyectos de patrocinio y no puede hacer frente a sus millonarios contratos. Y los jugadores están en su derecho de adoptar medidas de presión. Por supuesto.

 

 

La plantilla del Real Madrid tuvo el gesto de hacer un pasillo a sus compañeros "que están viviendo momentos muy difíciles", como dijo Felipe Reyes al terminar el partido. "Gracias baloncesto", apuntó el comentarista de TVE, Arseni Cañada en su transimisión. Menuda pantomima. Jugadores como Germán Gabriel, Hervelle, Mumbrú, Grimau o Raúl López, aparte de tener su vida resuelta gracias a su carrera como jugadores profesionales, no tienen precisamente los contratos de Iván Martínez, Haritopoulos, Pozas, Suma-Umu o Antonio Izquierdo. Y estos jornaleros llevan acumulando retrasos en sus humildes salarios desde el comienzo de la temporada, con contratos de subsistencia que apenas les sirve para vivir al día. Sin más.

 

La Pantomima es un trabajo dramático que se enfoca a la representación de una línea o historia mediante la mímica, es decir, no intervienen diálogos ni palabras habladas para la representación de la historia (versión wikipedia). Gestos como el de Miribililla se podían haber repetido jornada tras jornada en Pisuerga. Pero del Valladolid no se acuerda nadie, salvo para ensalzar sus registros negativos cuando su único planteamiento de esta temporada ha sido ser consecuente con sus ingresos.

 

Al CB Valladolid también se le han caído los patrocinadores. Uno a uno. Pero sus jugadores no ganan 300.000, 400.000 o 500.000 euros por temporada, como en los casos de Bilbao. Ganan 1.500, 2.500, 3.000 o 4.500 euros al mes porque es lo que puede pagar el club con suma dificultad. Esos contrastes que se aprecian en la cancha también se sienten en el trato. Como otros muchos, el Madrid pasó por Pisuerga sin el mínimo gesto de solidaridad hacia unos jugadores que se mantienen en el alambre.

 

Eso de 'Gracias baloncesto' está muy bien. También lo estaría que TVE televisara algún partido del Club Baloncesto Valladolid. Cuánta hipocresía disfrazada de solidaridad.