El párroco de San Lorenzo: “Las imágenes de los santos no están para ser intocables”

Jesús Mateo Fernández, párroco de la Iglesia de San Lorenzo, junto a la talla de la Virgen. JUAN POSTIGO

Jesús Mateo Fernández, que protagonizó un breve sermón ante unos treinta fieles en el Museo de San Joaquín y Santa Ana, invitó a la gente a la procesión de este domingo a las 19.00 horas.

Jesús Mateo Fernández, párroco de la céntrica Iglesia vallisoletana de San Lorenzo, no cabía en sí de gozo este sábado por la mañana. Cerca de treinta fieles se habían reunido en el Museo de San Joaquín y Santa Ana para alabar a la recién restaurada Virgen, después de seis meses de trabajo, y era el momento de que el cura diera su sermón para darle la bienvenida a la talla y a los allí congregados.

 

“Se trata de una madre que se va a una operación. Todos nos preocupamos cuando está allí, pero cuando regresa y está bien nos alegramos por ella”, explicó el párroco, que pasó a explicar la historia de la figura de madera.

 

“En algunos sitios, en algunos museos, estas tallas se conservan para que nadie pueda tocarlas. No debería ser así, las imágenes de los santos no están para ser intocables”, explicó el sacerdote, micrófono en mano, tras explicar los detalles de la restauración de esta figura de 93 centímetros y de madera policromada.

 

“Hagamos juntos todo lo posible para que este domingo, a las siete de la tarde, haya la mayor cantidad de gente en la procesión hasta la Iglesia de San Lorenzo”, siguió. Y es que efectivamente la Virgen será trasladada a dicha hora hasta el mencionado lugar en una especie de mini desfile. Tan solo un prolegómeno de lo que podrá verse el 8 de septiembre, su día en Fiestas de Valladolid.

 

Mateo Fernández leyó en último lugar una poesía que él mismo había elaborado para la ocasión, en la que se pedía a la Virgen que diera a los fieles “su agua viva”, sobre todo en “días de tanto calor como los que es están viviendo en Valladolid”, concluyó, bromeando, el cura.