El Papa autoriza a los cardenales a anticipar el Cónclave y clarifica la elección

El Papa ha publicado, con fecha 22 de febrero, el Motu Proprio que modifica las normas del Cónclave que elegirá a su sucesor, con el que autoriza al colegio cardenalicio a anticipar la fecha del Cónclave si todos los cardenales electores se encuentran en Roma, según ha precisado el vicecarmelengo, monseñor Pier Luigi Celata.
ROMA, 25 (EUROPA PRESS)



Con esta decisión, Benedicto XVI modifica por segunda vez la Constitución Apostólica 'Universi dominici gregis', sobre la Sede Vacante y la elección del Romano Pontífice, promulgada por Juan Pablo II el 22 de febrero de 1996.

En esta línea, el documento hecho público este lunes confirma la modificación en el año 2007 del número 75, que indica que se precisa la mayoría necesaria para elegir al sucesor de la Silla de Pedro, confirmando el requisito de dos tercios. Así, Pier Luigi Celata ha añadido que el nuevo Pontífice tiene que conseguir "al menos" dos tercios de los votos contados sobre la base de los electores presentes y "votantes".

Concretamente, ha explicado que al introducir el término "al menos", ha querido indicar el mínimo requerido y que ha añadido también específicamente el término de los "votantes".

El Motu Proprio destaca la posibilidad de anticipar el Cónclave. En principio, desde el momento en que la Sede Apostólica esta legítimamente vacante, los Cardenales electores presentes tienen que esperar durante quince días completos a los ausentes". No obstante, con este nuevo documento, se da al colegio cardenalicio "la facultad de anticipar el comienzo del Cónclave si todos los cardenales electores están en Roma.

Igualmente, la norma dicta un máximo de 20 días para convocar, pero se dota al colegio de la capacidad de retrasar de retrasar, si hubiera motivos graves, el comienzo de la elección algunos días". En todo caso, añade que "pasados al máximo veinte días desde el inicio de la Sede vacante, todos los Cardenales electores presentes están obligados a proceder a la elección".

EXCOMUNIÓN PARA LOS QUE NO GUARDEN SECRETO

Por otra parte, el documento remarca que todas las personas que colaboran en la realización del Cónclave que no son cardenales "por cualquier motivo o en cualquier momento fueran informadas por quien sea sobre algo directa o indirectamente relativo a los actos propios de la elección y, de modo particular, de lo referente a los escrutinios realizados en la elección misma, están obligadas a estricto secreto con cualquier persona ajena al Colegio de los Cardenales electores. Por ello, antes del comienzo del proceso de la elección, deberán prestar juramento" y una infracción del mismo comportará "la pena de la excomunión 'Latae Sententiae' reservada a la Sede Apostólica".

Otra de las modificaciones substanciales que se derivan de este documento indica que aumenta la participación de los ceremonieros, antes dos y en esta ocasión ocho.

Por otro lado, el documento confirma que "desde el momento en que se ha dispuesto el comienzo del proceso de la elección hasta el anuncio público o hasta cuando así lo ordene el nuevo Pontífice, los locales de la Domus Sanctae Marthae, como también y de modo especial la Capilla Sixtina y las zonas destinadas a las celebraciones litúrgicas, deben estar cerrados a las personas no autorizadas, bajo la autoridad del Cardenal Camarlengo y con la colaboración externa del Vice Camarlengo y del Sustituto de la Secretaría de Estado".

En este sentido, remarca que "todo el territorio de la Ciudad del Vaticano y también la actividad ordinaria de las Oficinas que tienen su sede dentro de su ámbito deben regularse, en dicho período, de modo que se asegure la reserva y el libre desarrollo de todas las actividades en relación con la elección del Sumo Pontífice". De modo particular, indica que "se deberá cuidar, también con la ayuda de los Prelados Clérigos de Cámara, que nadie se acerque a los Cardenales electores durante el traslado desde la Domus Sanctae Marthae al Palacio Apostólico Vaticano".