El Pabellón Río Esgueva de Valladolid se adapta a los nuevos tiempos e incorpora iluminación LED

Las instalaciones de Río Esgueva en Valladolid, con la piscina exterior. TRIBUNA

Se han colocado 30 luminarias tipo LED regulables con sensores fotométricos que modulan de forma automatizada el suministro de luz artificial necesario en función del aporte de luz natural.

La Consejería de Economía y Hacienda, a través del Ente Regional de la Energía (EREN), ha aplicado por primera vez en unas instalaciones deportivas la tecnología lumínica LED para reducir el consumo de electricidad y abaratar costes. La mejora se ha ejecutado en el pabellón cubierto Río Esgueva de Valladolid. El objetivo último es promover la implantación de técnicas eficientes desde un punto de vista energético en edificios singulares, y para ello se elaborará una guía con las recomendaciones de uso a partir de los resultados del proyecto.

 

El estudio, proyecto técnico y remodelación de la iluminación acometido por el EREN se realizó en el polideportivo gestionado por la Dirección General de Deportes, recinto que dispone de un campo principal preparado para jugar a balonmano o fútbol sala y tres transversales habilitados para la práctica simultánea de bádminton, voleibol o minibásquet. Estos espacios son usados en horario intensivo, particularmente durante el curso escolar.

 

En una primera fase se practicaron dos mediciones luminotécnicas en condiciones climatológicas diferentes –un día muy soleado y una tarde noche de verano–  con el dispositivo original, compuesto por 30 campanas con lámparas de halogenuros metálicos y una potencia total instalada de 12,6 kilovatios (kW).

 

A continuación se procedió a la instalación del nuevo modelo de iluminación sin desmontar el primitivo con la finalidad de efectuar un análisis comparativo del rendimiento de ambos con mayor precisión. Se colocaron 30 luminarias tipo LED regulables con una potencia instalada de 6 kW y sensores fotométricos que modulan de forma automatizada el suministro de luz artificial necesario para el ejercicio de cada actividad deportiva en función del aporte de luz natural.

 

La medición con el sistema LED se efectuó una tarde del mes de enero, a las 19 horas, cuando ya había anochecido, y se verificaron mejoras sustanciales. De hecho, los niveles de iluminación obtenidos, su uniformidad y reproducción cromática, superaban los valores mínimos recomendados por la norma UNE EN12193 sobre alumbrado en instalaciones deportivas en función del uso, considerando en este caso el Alumbrado Clase II: competición de nivel medio (regional y local) y Alumbrado Clase III: entrenamiento general, educación física y actividades recreativas.

 

El estudio permite concluir que la tecnología LED es más eficiente, puesto que ofrece un rendimiento óptimo precisando una menor potencia, reduciendo el consumo de energía y, como consecuencia, rebajando el coste de la factura de la luz. En concreto, con una potencia de 6 kW, un 52 % inferior a la instalada en el alumbrado original –que era de 12,6 kW–, el consumo eléctrico anual se reduce un 85 % –en buena medida, gracias al sistema automático de regulación del nivel de iluminación– y el ahorro económico bruto se eleva a 3.761 euros al año.

 

De acuerdo con estos cálculos, la inversión estimada para instalar un sistema de alumbrado similar al implantado por el EREN en unas instalaciones deportivas ascendería a 26.900 euros, desembolso que se amortizaría en un periodo de siete años conforme a los ahorros comprobados.