El ovino lanza un 'SOS' en Salamanca: pierde un 37% del censo en solo 10 años

Los datos oficiales del Ministerio son desoladores con un sector que ha perdido demasiados activos en la provincia, con unas perspectivas de futuro más que negativas.

Salamanca se ha convertido en una provincia que, poco a poco, se va quedado sin elementos que pueden revitalizar su economía. Y el campo forma una parte muy importante del PIB provincia, regional y nacional.

 

Pues bien, uno de los sectores que componen a la ganadería, el ovino, atraviesa por la peor crisis de su historia por dos motivos muy importantes. La pérdida de cabaña ganadera y el bajo precio de la materia prima en origen. Casi nada...

 

El primero de los casos es más que significativo ya el brutal descenso del número de cabezas de ganado va ligado a los profesionales que abandonan esta actividad, perdiendo demasiados efectivos. Así, y según los datos del ministerio de Agricultura relativos a noviembre de 2015, estos revelan que en la última década, el sector del ovino ha perdido un 37% del censo.

 

O lo que es lo mismo, ha pasado de 647.758 cabezas de 2005 a tan solo 413.782 en 2015... y bajando. En los últimos 5 años, ocurre algo similar, ya que el censo se ha desplomado un 23% pasando de 533.640 animales a 413.782.

 

Esta tendencia, además, se consolida año tras año, con un descendo paulatino de la cabaña ganadera que parece no tener fin y que ha dejado por el camino a muchos profesionales que se dedicaban a este sector.

 

EL CENSO DE OVINO, EN CIFRAS

 

Total / Ovejas 2015: 413.782 / 325.580.

 

Total / Ovejas 2014: 416.774 / 342.395.

 

Total / Ovejas 2013: 429.055 / 358.714.

 

Total / Ovejas 2010: 533.640 / 450.125.

 

Total / Ovejas 2005: 647.758 / 520.032.

 

Por su parte, el segundo de los factores que empuja al ovino hacia una situación más que límite es el precio de la materia prima, anclado en cifras de hace varias décadas, en el origen, claro.

 

Así, y según marca la Lonja de Salamanca, el lechazo de categoría 'Extra' cotiza a 43 euros, por los 40 de lechazo de 11 a 13 kilos o los 34 del de hasta 11 kilos, precios 'de risa' que evidencian la situación de un sector caído en el que solo sobreviven las grandes explotaciones y no las pequeñas y medianas como años atrás.