El Observatorio Estatal de la Dependencia revalida a Castilla y León como la única región ‘sobresaliente’ en la aplicación de la Ley

No sólo certifica su sobresaliente a nivel nacional, sino que le otorga por tercera vez consecutiva esa máxima puntuación

Castilla y León vuelve a ser, por tercera vez consecutiva, la única Comunidad que obtiene un sobresaliente en aplicación de la Ley de la Dependencia. La Asociación Estatal de Directoras y Gerentes en Servicios Sociales, en su décimo Dictamen, puntúa a Castilla y León con un 9,2 sobre 10. Se trata no sólo de la Comunidad mejor valorada de toda España, sino que mantiene una distancia de dos puntos en relación con la siguiente Autonomía en puntuación y prácticamente duplica la nota con respecto a la media que obtiene el país.

 

Estos datos certifican que Castilla y León, pese a la complicada situación económica por la que atraviesa el país, está adoptando medidas y criterios que le han permitido mantener su posición de liderazgo en los diez dictámenes que ha elaborado este grupo de expertos. Y, además, conservar la puntuación de sobresaliente en el último año y medio.

 

El Observatorio Nacional de la Dependencia avala, de esta forma, el modelo de atención profesional por el que apuesta Castilla y León y respalda las decisiones que ha adoptado la Comunidad para poder continuar atendiendo a las personas que más lo necesitan, pese a la crisis económica y los necesarios ajustes presupuestarios. Y es que concede a la Comunidad la máxima puntuación (un punto) en diez de los doce ítems analizados y un 0,5 en los otros dos. En definitiva, consigue once puntos de los doce posibles.

 

Según el informe del Observatorio, Castilla y León es la Comunidad con más personas recibiendo prestaciones en relación a su población y la Autonomía con menor número de personas dependientes que están esperando para recibir la prestación. De hecho, a 31 de diciembre de 2012, en Castilla y León esperaba para recibir una prestación sólo el 4,4% de las personas con derecho, mientras que a nivel de España la media se sitúa en el 23%. No sólo esperan menos personas, sino que lo hacen durante un menor tiempo.

 

Además, obtiene la máxima puntuación en relación a las solicitudes sobre población, en dictámenes, en gasto público por habitante, o en el grado de integración de la Dependencia en los Servicios Sociales. El Observatorio destaca que la Comunidad es la única que realiza un seguimiento sistematizado de cada caso, y de las que pocas autonomías que dispone de un sistema de información en tiempo real y cuenta con mejores prácticas en la gestión del sistema de dependencia.


Logra, sin embargo, 0,5 puntos en incremento de personas atendidas durante los últimos 12 meses, así como en el equilibrio entre prestaciones y servicios.

 

El Observatorio reconoce, eso sí, que la región mantiene un leve incremento del número de personas atendidas durante el último año, del 3,36%, lo que garantiza la tasa de reposición. Y es que, del cómputo de altas (aproximadamente 900) y bajas (unas 800) que se producen cada mes en el sistema, se obtiene un saldo positivo de 100 nuevos dependientes mensuales.

 

Plena atención

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos, ha explicado que Castilla y León ha alcanzado ya prácticamente la plena atención, incluso tres años antes de las previsiones marcadas por los expertos en el Libro Blanco de la Dependencia, por lo que es “lógico” que se estabilice el ritmo de personas atendidas en la Comunidad. “El incremento de personas atendidas se va reduciendo porque Castilla y León prácticamente ha cubierto las previsiones que se manejaban en 2015”, ha apuntado. Y es que, según las previsiones del Libro Blanco, Castilla y León atendería en 2015 a un total de 55.000 dependientes de grado II y grado III, cuando la realidad es que tres años antes ya está atendido a 54.242 grandes dependientes y dependientes severos.

 

En cuanto al equilibrio entre prestaciones económicas y servicios, Castilla y León figura como la tercera Comunidad donde menos sobredimensionadas están las ayudas por cuidados familiares, sin embargo los expertos otorgan tan sólo 0,5 puntos en este apartado a la región. Esa puntuación refuerza aún más el planteamiento defendido por la Consejería de Familia de la necesidad de potenciar la atención profesional, y por tanto el empleo, frente a las ayudas por cuidados familiares. Según el dictamen, no hacerlo así supondría perpetuar el importante impacto negativo que la atención a los dependientes tiene sobre las mujeres (el 93 % de los cuidadores son mujeres) y renunciar a los retornos en empleo que supone la Dependencia.

 

Por este motivo, la Comunidad mantiene su apuesta, tal y como reclama el Observatorio Nacional de la Dependencia, por impulsar los cuidados a las personas dependientes en sus domicilios pero con profesionales, a través del nuevo modelo de centros multiservicios.
La consejera ha apuntado que la Consejería mantendrá esa apuesta, más si cabe después de comprobar que Castilla y León está a la cabeza de España en creación de empleo vinculado a la Dependencia. Pero es que, además, este empleo se ha ido incrementado de forma progresiva año tras año. Con datos del Observatorio, la Dependencia en Castilla y León genera seis empleos por cada mil habitantes, frente a la media nacional de 3,1. Son aproximadamente 16.000 los trabajadores los que se ocupan de atender a los 36.359 dependientes que han optado por un servicio, ya sea residencia, asistente personal, ayuda a domicilio…

 

No en vano, el Observatorio, en su dictamen, señala que la Dependencia genera en España unos retornos económicos cercanos al 40% del gasto realizado, con una tasa de creación de empleo de más de 30 empleos netos, estables y no deslocalizables, por cada millón invertido.

 

Modelo de Financiación

El informe de los expertos viene a confirmar una de las reivindicaciones históricas de Milagros Marcos: el desequilibrio que existe entre lo que aporta de manera efectiva la Administración General del Estado y las comunidades autónomas en el coste efectivo de los servicios y prestaciones económicas.

 

El dictamen del Observatorio constata que el mayor peso de la Dependencia recae sobre las comunidades (62,6%), frente al 21,4% que costea el Gobierno Central. En esa tarta del modelo de financiación, a las familias les corresponde el 16%. Estos datos demuestran que en Castilla y León por cada cinco euros invertidos, cuatro salen de la Comunidad, frente a uno del Estado.


Milagros Marcos ha agradecido el esfuerzo de los profesionales de los Servicios Sociales de la Comunidad, a los que atribuyó el mérito de que Castilla y León esté a la cabeza en la aplicación de la Ley de la Dependencia.