El nuevo equipo de resonancia magnética de la UVA avanzará en la investigación en psicología, neurología y cardiología

Durante la firma de los acuerdos.

El nuevo equipo de resonancia magnética de la Universidad de Valladolid (UVA), el de mayor resolución existente en Castilla y León y uno de los más modernos con que cuentan las universidades españolas, permitirá avanzar en la investigación de disciplinas como la psicología, la neurología o la cardiología.

La adquisición de esta tecnología responde a un convenio rubricado este miércoles entre la institución académica y la multinacional Philips, en virtud del cual también se fomentará la formación de los estudiantes, la innovación y la transferencia de conocimiento.

  

Así, entre otros aspectos, el acuerdo supondrá la puesta en marcha de cursos de postgrado en los que la firma holandesa colaborará en el desarrollo de aplicaciones tecnológicas que redunden en "innovaciones relevantes para las personas", según ha afirmado el presidente de Philips Ibérica, Juan Antonio Sanabria.

  

Entre los aspectos prácticos que permitirá el convenio, está el análisis de la respuesta cerebral a la luz y su repercusión en la conducta de la persona, así como el equilibrio entre sueño y vigilia.

  

Este equipo de resonancia tiene una capacidad de inducción magnética de tres teslas, mientras que los equipos utilizados habitualmente son de 1,5, por lo que se trata de una tecnología de "muy alto campo" de resonancia, según ha subrayado la doctora Rosario Esteban, lo que permite un diagnóstico "más rápido" de anomalías "más pequeñas" y "con más detalle", de forma que de él podrán beneficiarse "todos los pacientes, no sólo los que tengan enfermedades más raras".

  

De esta forma, permitirá detectar un "amplio" abanico de problemas como tumores, ictus, Alzheimer, esclerosis múltiple o epilepsia, pero también servirá para avanzar en la tramautología, de forma que se puedan conocer las causas de los dolores o incluso prevenir fallos en las articulaciones "antes de que éstas degeneren".

 

CAPTAR Y RETENER TALENTO

  

Según Sanabria, con este convenio Philips también pretende captar el talento de jóvenes investigadores y "retenerlo", de manera que "en la medida de lo posible" éstos puedan incorporarse a la plantilla de la empresa.

  

Esta nueva tecnología sólo servirá para la investigación académica, ya que los pacientes del Servicio Regional de Salud también podrán beneficiarse de su uso, merced a otro acuerdo que próximamente firmará Sacyl con la UVa, tal como ha adelantado su vicerrector de Investigación y Política Científica, José Manuel López.

  

Actualmente, no existe otro equipo de estas características en Castilla y León. Por otro lado, otras universidades como la de Málaga cuenta con aparatos de la misma potencia, aunque de "generaciones anteriores", por lo que el adquirido por la UVA es "de los más punteros" de las instituciones académicas españolas.

  

En este sentido, López ha resaltado la importancia de "mantener" la investigación, para lo cual "es necesario formar a nuevos investigadores y facilitarles una financiación adecuada". En época de sequía se puede reducir la cantidad de agua, pero no puede dejar de regar porque la planta se seca", ha defendido el vicerrector, quien también ha destacado las funciones de "formación, innovación e internacionalización" del convenio con Philips.

  

Dicho acuerdo es el primero que la multinacional rubrica con una universidad española, fruto de la "relación especial de Philips con Valladolid", pero Sanabria ha aclarado que la idea es "replicarlo en otros centros".

  

Esta colaboración se centrará en actividades relacionadas con las tecnologías aplicadas a la salud e incluirá aspectos relativos al uso de estas tecnologías como apoyo en la investigación médica o al desarrollo o mejoras de métodos de adquisición y tratamiento de información en entornos clínicos.

 

UBICACIÓN

 

El nuevo aparato está ubicado en las instalaciones del Laboratorio de Técnicas Instrumentales de la UVA (LTI), dependiente del Vicerrectorado de Investigación y Política Científica y situadas en la Facultad de Ciencias de la Salud --antiguas instalaciones del IOBA--.

  

Actualmente ya es utilizado por el grupo del Laboratorio de Procesado de Imágenes de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación, dirigido por el profesor Carlos Alberola, así como por los investigadores del Servicio de Radiología del Hospital Clínico Universitario, dirigido por la doctora Rosario Esteban.

  

Además, está previsto su uso por investigadores de áreas como la Cardiología (doctor Alberto San Román), Neurología (doctor Juan Francisco Arenillas) y la Psiquiatría (doctor Vicente Molina), todos ellos pertenecientes también a la Universidad de Valladolid.

  

Los trabajos de estos investigadores se centran en utilizar las capacidades de la Resonancia Magnética de Imagen de 3T para obtener imágenes de altísima resolución y poder así monitorizar la actividad cerebral, seguir la difusión de fármacos, o ver la respuesta de diversos órganos, incluido el cerebro, con mucho mayor detalle. Igualmente, se trabaja en la puesta a punto de nuevos procedimientos de tratamiento de imagen, con el fin de obtener un mayor aprovechamiento de la información generada.

  

El coste del equipo ha sido de dos millones de euros, financiados con fondos europeos Feder a través de la Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León. Como todas las infraestructuras que dependen del Laboratorio de Técnicas Instrumentales de la UVA, el equipo está abierto a su utilización por investigadores, bien pertenecientes a la UVa, como a otros organismos públicos de investigación (universidades, institutos, CSIC).