El nuevo alcalde promete un "Gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo"

Óscar Puente en el pleno de investidura. A.MINGUEZA

Óscar Puente ha dicho en su discurso de investidura que "no sobra nadie en su proyecto" y ha tendido la mano al resto de los grupos políticos. También ha laanzado un mensaje de "tranquilidad y esperanza" a la ciudadanía.

El que ya es nuevo alcalde de Valladolid, Óscar Puente, ha prometido en su discurso de investidura que gobernará “para y por el pueblo” y ha lanzado un mensaje de “esperanza y tranquilidad” a la ciudadanía de Valladolid. “El cambio no implica gobernar contra nadie, porque nadie sobra en este proyecto. Es tiempo de diálogo, escucha y aprendizaje mutuo”, ha dicho el regidor tras ser nombrado nuevo alcalde de Valladolid.

 

Óscar Puente recibía el apoyo de su partido, de los concejales de Valladolid Toma La Palabra y Sí Se Puede, en total quince votos. Tras ser nombrado regidor y entregarle la medalla y el bastón que le acredita como alcalde, Puente tomó la palabra. Se retrotrajo varias décadas atrás para explicar sus orígenes humildes.

 

Lo hizo para explicar que “por encima de dónde yo esté y mi posición, soy de los de abajo, a ellos me debo, a los que no tienen futuro y lo pasan mal.”. Puente dice que su “tesón y constancia” servirá para lograr objetivos “sencillos” y recordó emocionado el “pilar fundamental” de su vida que es su familia.

 

“Pero al igual que hoy concluye un viaje se inicia otro. Y en este necesito estar igualmente muy bien acompañado. Porque el destino al que me dirijo no es ya mío, ni me pertenece. Es un destino colectivo. Es el destino de una ciudad y su ciudadanía, que espera y desea paz, bienestar y progreso”, argumentó.

 

No se olvidó de los tres alcaldes socialistas que le han precedido en el cargo, Antonio García Quintana, Federico Landrove y Tomás Rodríguez Bolaños y ha agradecido a sus ocho concejales “Manuel, Ana, Luis, Antonio, Vicky, Alberto, Rafi y María” a los que ha alabado su “preparación, experiencia y honradez”. Óscar Puente ha lamentado la “actitud” del grupo popular municipal, en las duras palabras de su presidente, José Antonio Martínez Bermejo.

 

El nuevo alcalde, no obstante, ha tendido la mano a todos los grupos políticos que conforman la recién constituida corporación municipal. “Pero ni yo ni el gobierno que encabezo, podemos afrontar solos esta tarea. Los grupos políticos que conforman este pleno tienen un papel fundamental que ejercer”, ha dicho.

 

“La democracia en Valladolid no será una democracia disminuida. La ciudadanía no estará al margen de la toma de decisiones durante cuatro años. Este no es ni será el gobierno de unos pocos, pensado por unos pocos y para unos pocos. Será, como dijo Lincoln en su discurso de Gettysburg, que sirvió a Webber para desarrollar una teoría completa sobre la democracia: el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. La ciudadanía como destinataria final de las políticas. La ciudadanía como sujeto de derechos. La ciudadanía como actor principal en la toma de decisiones”, ha seguido Óscar Puente.

 

Por último, Puente ha explicado que sus esfuerzos se volcarán en “aquellos que sufren el rigor de la crisis en primera persona tratando de construir un Valladolid más igual y por lo tanto más justo”. “La ciudadanía hoy necesita trabajo, y hemos de procurar generar las condiciones precisas para proporcionárselo. Mientras ese trabajo no llega la ciudadanía necesita asistencia, porque sus derechos más básicos: la alimentación, la vivienda, la educación en igualdad no están hoy garantizados. Y esta es una realidad a la que no podemos volverle la espalda como si nada sucediera”, apuntó.