El norte de Castilla y León superó el viernes el umbral de contaminación por ozono

Mediciones ozono

La zona norte de Castilla y León superó en la tarde del viernes 10 de julio el umbral de contaminación por ozono por lo que se inició un episodio de contaminación atmosférica por ozono troposférico que ya ha finalizado.

Estos datos fueron obtenidos en las estaciones de la Red de Control de la Calidad del Aire situadas en la zona atmosférica de las montañas del norte de la Comunidad que detectaron esa superación de los umbrales de ozono. No obstante, posteriormente se registró un descenso de la concentración de ozono por debajo del umbral de información a la población, "si bien se mantienen unos valores altos en la zona".

Como medida de precaución en toda la Comunidad la Consejería ha recomendado a la población en general y en especial a las personas más sensibles a la contaminación atmosférica, como los niños y las personas mayores o con problemas respiratorios, que eviten realizar esfuerzos físicos desacostumbrados y ejercicios al aire libre en las horas centrales del día y horas de más calor.

"Es importante destacar que el ozono se forma en mayores cantidades en lugares donde no hay focos contaminantes directos o estos son mínimos y por ello su máxima incidencia estará en zonas rurales", han explicado desde la citada Consejería.

Además y según han asegurado desde la Consejería, la Junta mantiene un "seguimiento pormenorizado" de la evolución y avisará puntualmente de la tendencia observada si hubiera superaciones de los umbrales o límites marcados por la normativa para proteger la salud humana y "se avisará puntualmente del descenso".

Según han recordado las mismas fuentes, el umbral fijado en el Real Decreto 102/2011 relativo a la mejora de la calidad del aire fija como umbral de información para la concentración de ozono a nivel troposférico el valor de 180 *g/m3 registrado como promedio horario.

El ozono es un contaminante secundario que se forma en la baja atmósfera a partir de contaminantes primarios de origen antropogénico, fundamentalmente óxidos de nitrógeno procedentes del tráfico, y natural, sustancias a menudo aromáticas emitidas por la vegetación, en condiciones meteorológicas de alta insolación y calor.

Desde Fomento y Medio Ambiente han explicado también que estos procesos de formación no son del todo conocidos científicamente ya que entre otras cosas, los contaminantes primarios antropogénicos o naturales pudieran ser emitidos en zonas lejanas al punto donde se está formando el ozono.

"No obstante, dados sus efectos perjudiciales para la salud de las personas y seres vivos en general, es necesario adoptar medidas de precaución cuando hay previsión de que su formación en cantidades importantes se va a producir, como es este momento", han indicado.