El niño encerrado en el coche al sol en Valladolid estuvo a una temperatura de sesenta grados

El bebé de cuatro meses hallado por policías municipales pudo alcanzar una temperatura corporal de más de cuarenta grados.

Un simple despiste. "Una rápida gestión" en un comercio, como dijo la propia madre, que podría haber acabado en tragedia. Un escenario que se repite varias veces a lo largo del verano en cualquier punto de España, pero que en esta ocasión sucedió en Valladolid. Concretamente en la calle Espíritu Santo, donde una madre de 35 años se olvidó de su hijo de cuatro meses atado a la sillita del coche. Todo un peligro potencial que acabó en nada gracias a la intervención de la Policía Municipal, que procedió a romper el cristal trasero para salvar al pequeño.

 

Y es que el bebé, hasta el momento del rescate, estuvo sometido a una temperatura de más de sesenta grados, el que alcanza un vehículo de estas características -se trataba de un Toyota Yaris- aparcado al sol. Nada menos que cuarenta grados a nivel corporal para el afectado. Sobra decir que se trata de algo muy difícil de soportar para un niño de estas características.

 

A estas alturas de año, con los termómetros registrando desde media mañana temperaturas superiores a los 35 grados -el hecho tuvo lugar cerca de las 13.00 horas-, la protección se vuelve algo fundamental, más si se trata de un niño de poca edad ya que no cuenta con el mismo sistema de regulación del cuerpo que una persona adulta. Concentrado dentro del coche, el sol puede volverse un arma mortal para un bebé que no puede hacer más que moverse y llorar, tal y como pasara en el presente caso, hasta que alguien pudo rescatarlo.

 

Por fortuna, los agentes reaccionaron a tiempo y procedieron a llevar al pequeño a un lugar donde refrescarse e hidratarse, de manera que el posible suceso quedó en un simple susto.

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