El MyWigo Valladolid desactiva a Hernández Sonseca pero acaba cediendo ante el Planasa

Jonathan Arranz culmina una acción de ataque del MyWigo Valladolid.

El conjunto vallisoletano dominó en los dos primeros cuartos pero no pudo aguantar el nivel ofensivo de los navarros tras el descanso, muy acertados en el tiro exterior. Segunda derrota para los de Porfi Fisac (69-65).

PLANASA NAVARRA (69): Ortega (7), Bonhome (7), Almazán (7), García (19), H. Sonseca (13) - cinco inicial - Zabalo, Portalez (6), Servera (2), Calvo y Bordignon (8).

 

MYWIGO VALLADOLID (65): Lucas (9), Pino (10), Uriz (7), De la Fuente (4), Rakocevic (15) - cinco inicial - Pape, Montánez (8), Arranz (4), Martínez (2) y Stobart (6).

 

ÁRBITROS: De Lucas y Holgado.

 

PARCIALES: 10-14; 27-29 (descanso); 47-39; 69-65 (final)

 

INCIDENCIAS: Liga Adecco Oro. Polideportivo Anaitasuna de Pamplona.

 

 

El MyWigo Valladolid llegaba a Pamplona en una delicada situación. El entorno que se ha creado alrededor de la situación del club no es el más apropiado para un equipo y una directiva que sufre en sus carnes errores del pasado. No se puede achacar nada al grupo de Porfi ni a la gestión del presidente Sunil, que en apenas tres meses ha hecho más cosas que otros en dos años. Pero la realidad económica aprieta y eso no es ajeno a unos jugadores que han sabido aislarse de todos estos comentarios para liderar la competición durante este tramo inicial.

 

Pamplona era una parada sensible porque enfrente, el Planasa, pescó en el río revuelto vallisoletano para fichar a Hernández Sonseca. Es su jugador de referencia y ese reencuentro del pívot con el Valladolid y sus jugadores, con los que compartió pretemporada, era una de las claves del partido porque el MyWigo ha perdido potencial tras su forzada salida y la esperada de Guille Rubio.

 

El caso es que el MyWigo Valladolid volvió a dar la cara para demostrar que, independientemente del resultado, su condición de líder está labrada a pulso explotando las virtudes de un equipo luchador pero de enorme talento exterior pese a que en las últimas jornadas no ha contado con el mejor Román Montáñez. 

 

Pero como este equipo es así, resulta que en los dos primeros cuartos el factor Hernández Sonseca quedó completamente desactivado al dejar al pívot en 0 puntos y mandar en el marcador con tímidas ventajas que fueron de 10-14 al término del primer cuarto y de 27-29 al descanso con todo por decidir.

 

A falta de Hernández Sonseca, el Planasa hizo encender las primeras alarmas vallisoletanas a la vuelta del descanso cuando acertó con dos triples consecutivos en la peor fase ofensiva morada. Con 40-35, Porfi Fisac pidió un tiempo muerto para poner un poco de orden en un juego deslabazado.

 

Para entonces, el Planasa ya había llevado el partido a su terreno con diferencias sensibles (47-39), que el MyWigo se empeñó en reducir en el tramo final del encuentro. Pero este equipo tiene un don especial, un ADN que le hizo meterse de nuevo en la dinámica de poder ganar. Se acercó a un punto en dos ocasiones (61-60), pero no pudo con el empuje local y eso que tuvo una opción con una antideportiva a De la Fuente que el vallisoletano malgastó errando los dos tiros libres.

 

Fue, entonces, donde el poderío de Hernández Sonseca salió a relucir en el rebote, aunque no en la anotación. Fin del cuento en una cancha difícil donde el MyWigo demostró por qué llegó como líder a Pamplona.

 

 

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