El musical 'Grease' representará en Valladolid su función número 500 con ocho canciones nuevas y guiños a la película

El musical Grease representará su función número 500 en el teatro Calderón, espacio en el que se presentará esta historia, mundialmente conocida gracias a las interpretaciones de John Travolta y Olivia Newton John, hasta el 9 de junio.

El montaje, que ha sido presentado este martes en la ciudad, incluye ocho canciones que no fueron interpretadas en la película de Randal Kleiser pero sí en el musical que lo inspiró, que previamente había sido una obra escrita en 1971 e interpretada en teatros de aficionados.

 

La producción que llegará a Valladolid, reúne a cerca de 40 personas en el escenario y mueve cinco trailers, uno de ellos dedicado exclusivamente al vestuario, rinde homenaje a los amantes de la película y reproduce las imágenes y frases que todos sus seguidores conservan en su memoria, lo que para su productor, Gonzlo Pérez, supone una complicación.

 

Con una banda de rock and roll sobre el escenario el montaje, que celebra ahora los 40 años del estreno en Broadway, donde consiguió siete nominaciones a los premios Tony de teatro, cuenta con una importante dotación tecnológica y con un cuerpo de actores y cantantes que llegan a interpretar cinco papeles, como Noli Ramos.

 

Este joven canario, quien ha asegurado que el final del musical se convierte en una "gran fiesta" en la que nadie permanece sentado, apunta al hecho de que el montaje esté orientado a toda la familia como clave de su "éxito" y reconoce que, al tratarse de un producto "cien por cien español", tenían libertad para crear sus propios 'gags'.

 

Más de 40 kilos de gomina y otros tantos de laca se consumen a la semana por parte de los personajes, como ocurre con Marta Tomasa, que interpreta a Frenchy, un personaje "divertido" y que tiene ilusión y dudas por su futuro, punto en el que Ramos ha reconocido que, en el fondo, la historia inspirada en los años 50 aborda temas que, aún hoy, interesan y preocupan a muchas personas, como el futuro profesional.

 

No obstante y pese a lo que se pudiera considerar, el objetivo a la hora de afrontar este montaje, que fue estrenado en España hace siete años aunque se puso en escena uno anterior hace cerca de una década, ha radicado, según Ramos, en que los personajes tuvieran vida propia y no en hacer una caricatura o mantener el estereotipo "del chicle y el rosa chillón".