El Museo de la Pasión de Valladolid presenta más de doscientos grabados en 'Goya. Sus grandes series'

Estampas de Goya halladas en la Masia d'en Cabanyes de Vilanova

Se trata de 128 obras procedentes de las series de 'Los Caprichos', 'Los Desastres de la Guerra', 'La Tauromaquia' y 'Los Proverbios o Los Disparates'.

La Sala de Exposiciones del Museo de la Pasión de Valladolid presenta mañana miércoles, día 3 de septiembre, la exposición 'Goya. Sus grandes series', con más de doscientos grabados, según informaron fuentes de la Fundación Municipal de Cultura.

  

En esta muestra se aúnan las cuatro Grandes Series de Grabados realizadas por el genial pintor y grabador Francisco de Goya y Lucientes (Fuendetodos, Zaragoza, 1746-Burdeos, 1828): 'Los Caprichos' (1799), 'Los Desastres de la Guerra' (1810-1820), 'La Tauromaquia' (1814-1816 ) y 'Los Proverbios o Los Disparates'(1815-1824). En definitiva, un total de 218 obras de uno de los artistas cumbres de la Historia del Arte.

  

Se trata de una ocasión única por la dificultad que supone mostrar todas estas obras juntas. Por eso, esta exposición nos adentra en el personal mundo artístico de Goya que, con su extraordinaria capacidad, se convirtió en la figura clave e indispensable para el desarrollo del Arte Moderno.

  

Francisco de Goya, genial en toda su producción, se manifiesta de una manera más libre y personal en sus series de grabados en los que trabajó a lo largo de muchos años.

  

En 1799 publicaba la serie de 'Los Caprichos', integrada por ochenta estampas en las que se muestra desaforadamente crítico con la sociedad de su tiempo, la España de finales del siglo XVIII, y de forma especial con la nobleza y el clero, utilizando para ello las técnicas del aguafuerte y de aguatinta, con toques de punta seca.

  

La serie se divide en dos partes: en la primera, Goya critica desde la razón y en la segunda desde el absurdo, creando unos grabados fantásticos que le sirven para denunciar los abusos sociales, completándose así un panorama de vicios y defectos humanos que tienen que ver, entre otros aspectos, con la religión, la moralidad, el amor, el matrimonio, la seducción, la violación, la superstición y la brujería.

  

La segunda de las series de grabados de Goya fue 'La Tauromaquia', realizada cuando el artista contaba casi setenta años, entre 1814 y 1816, casi a la vez que ultimaba la de los 'Desastres de la Guerra'.

  

La serie está integrada por 40 grabados al aguafuerte y aguatinta y al parecer se inspiró para su realización en la Carta histórica sobre el origen y progreso de las corridas de toros en España (1777), de Nicolás Fernández de Moratín.

  

Estructurada en tres partes, la primera hace referencia a la historia de la fiesta en España desde la Antigüedad; en la segunda plasma a las figuras de las dos escuelas principales del toreo en el siglo XVIII: la navarro-aragonesa, como el Estudiante de Falces, Juanito Apiñáni y Martincho y la andaluza, con Pepe-Hillo y Pedro Romero, mostrando en la tercera lances de la lidia con desenlaces trágicos.

 

EL TERROR DE LA GUERRA

  

En los 'Desastres de la guerra', serie compuesta por 80 estampas realizadas entre 1810 y 1820 que vio la luz en 1863, cuando fue publicada por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Goya se manifiesta especialmente crudo y penetrante, plasmando las crueldades cometidas por soldados y por paisanos durante la Guerra de la Independencia española, mostrando el terror y el miedo y las consecuencias de la guerra como el hambre, además de hacer una reflexión social y política muy crítica.

  

Por último, 'Los Disparates o Proverbios' es la postrera de las serie de grabados de Goya, realizada entre 1815-1824 que permaneció inédita hasta 1864, cuando fueron publicadas 18 estampas. En ellas, el lenguaje hermético utilizado por Goya hace muy compleja su interpretación iconográfica, teniendo en común la violencia, la extravagancia, lo grotesco y la nocturnidad.

  

Para esta exposición, que se dirige a todos los públicos, se ha diseñado un material para escolares, asociaciones y colectivos que consiste en una propuesta de itineración por la exposición en la que se proponen diferentes recorridos y preguntas reflexión sobre lo visto.