El Museo de la Ciencia, primera institución en mostrar al público un mecanismo abierto de escalera mecánica

Se trata de una propuesta con la que el Museo de la Ciencia se convierte en la primera institución del país en mostrar al público un mecanismo abierto de escalera mecánica. 

El Museo de la Ciencia de Valladolid, con el patrocinio de Michelin, ha transformado la escalera mecánica principal del edificio en un nuevo módulo expositivo. Con ello, la instalación pasa a tener una doble finalidad: funcional y expositiva.

 

Así, la escalera mecánica, que cuenta con 55 escalones y con una velocidad de 1,6 km/h, une las dos plantas del vestíbulo del Museo, lo que supone un desnivel de 4,25 metros. Además, es capaz de transportar 6.070 personas por hora, lo que hace de ella un servicio esencial para los visitantes del Museo.

 

HISTORIA DE LA ESCALERA MECÁNICA

 

Los datos de las fuentes consultadas son contradictorios, pero se puede considerar que el primer antecedente de la escalera mecánica apareció a mediados del siglo XIX. En 1859, el norteamericano Nathan Ames inventó y patentó algo que llamó 'escalera giratoria', considerada como la precursora de las escaleras mecánicas.

 

El diseño de la instalación formaba un triángulo equilátero que requería que los pasajeros saltasen para subir a la escalera en la base y volvieran a hacerlo para descender de ella en el extremo superior. Sin embargo, Ames murió en 1860 y la escalera nunca se construyó.

 

El primer tipo operativo de escalera mecánica fue patentado en 1892 por Jesse W. Reno, y presentado en 1896 en el parque de atracciones de Coney Island, en Nueva York.

 

También durante esa década, George H. Wheeler patentó una escalera móvil con pasamanos móvil y peldaños planos, a la que se accedía y de la que se descendía desde la parte lateral. En 1898 Charles D. Seeberger compró la patente de Wheeler, y en 1899 se incorporó a Otis Elevator Company para desarrollar la primera escalera móvil con peldaños.