El mundo aún no evoluciona: las leyes más denigrantes en el Día Internacional de la Mujer

Desde una mirada más global, en el mundo sólo el 21% de los puestos directivos son ocupados por mujeres, según datos de la ONU Mujeres.

 

NICARAGUA

 

En este país el representante de la familia es exclusivamente el hombre, y la mujer debe vivir con él y seguirle si cambia de residencia.

 

CHILE

 

El contrato matrimonial otorga sólo al marido la licencia para administrar los bienes comunes de los cónyuges, así como los inmuebles propiedad de su esposa.

 

RUSIA

 

En materia laboral y según el artículo 253 del código laboral del país, en Rusia no se le permite a las mujeres ejercer trabajos que requieran un gran esfuerzo, sean peligrosos o perjudiciales para la salud, así como, trabajos en minas o que se desarrollen en el subsuelo.

El Día Internacional de la Mujer trabajadora, que se celebra el 8 de marzo, es una fecha marcada en el calendario que nos obliga a reflexionar sobre la situación actual de la mujer en diferentes partes del mundo y en las bases legislativas que limitan sus derechos y que les impide tener las mismas oportunidades que los hombres.

 

Debido únicamente a su condición femenina, la mujer está relegada a una posición secundaria con respecto al hombre, pues reciben salarios más bajos tratándose de jornadas y desempeños laborales similares a las de los hombres.

 

Así lo refutan los datos del Organización Internacional del Trabajo (OIT) que reflejan que las mujeres españolas cobran de salario medio anual un 17% menos que los hombres. Desde una mirada más global, en el mundo sólo el 21% de los puestos directivos son ocupados por mujeres, según datos de la ONU Mujeres.

 

En pleno siglo XXI, ser mujer bajo el pleno ejercicio de sus derechos y en las mismas condiciones que un hombre resulta una tarea casi imposible en diferentes países, ya que la legislación bajo la que regula a su sociedad denigra y limita a la mujer por el simple hecho de serlo. La Organización Equality now ha publicado un amplio informe con las leyes vigentes que violan los derechos humanos de las mujeres en diferentes puntos del planeta. Aquí, repasamos algunas que otorgan un papel secundario e inferior al género femenino

 

INDIA

 

En este país la violación dentro del matrimonio es legal, según el artículo "las relaciones sexuales o actos sexuales por parte de un hombre hacia su esposa, si esta no es menor de 15 años, no está considerado violación". Respecto al matrimonio, los derechos del marido también permiten ofrecer a su esposa al acreedor como garantía de pago de todas las deudas. Además, las mujeres que pierden a sus maridos, quedan despojadas de todo status e independencia porque son consideradas, por la creencia hindú, un mal augurio y una maldición.

 

ARABIA SAUDÍ

 

Este es uno de los países más restrictivos con los derechos de las mujeres, donde no les está permitido conducir por no tratarse de un "asunto de mujeres". Otra de las leyes vigentes obliga a la mujer a estar supervisada por un familiar, que puede ser desde su padre a su marido, que actúa como 'guardián' con la autoridad suficiente para permitirla trabajar, en el tipo de negocios que estime adecuado para ella, viajar o incluso estudiar en la universidad.

 

En el plano jurídico, Arabia Saudí otorga más valor a la palabra del hombre, que 'vale' el doble que el testimonio de una mujer.

 

INDONESIA

 

Una de las leyes más polémicas recientemente aprobadas obliga a las estudiantes a someterse a un test de virginidad previo al acceso a la universidad. El presidente del país, Joko Widodo, para justificar la medida aseguró que se trataba de una ley para `preservar el futuro del país'.

 

TURQUÍA

 

En este país una mujer no puede aceptar un trabajo sin el previo consentimiento de su marido.

 

DIFERENTES PAÍSES DE ÁFRICA

 

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, en 27 países de África se practica la Mutilación Genital Femenina, una operación destructiva en la que los genitales femeninos son parcial o totalmente removidos o heridos con el objetivo de inhibir las sensaciones sexuales de la mujer.

 

En los 27 países de África sobre los cuales se existen datos concretos, la prevalencia nacional de esta práctica entre las mujeres de 15 o más años de edad varía entre 0,6% (Uganda, 2006) y 97,9% (Somalia, 2006) (2). Según las encuestas de demografía y salud en África nororiental (Egipto, Eritrea, Etiopía y norte de Sudán) la prevalencia oscilaba entre 80% y 97%, mientras que en África oriental (Kenya y la República Unida de Tanzanía) se estimó que oscilaba entre 18% y 38%.

 

La práctica de esta mutilación se realiza sin anestesia y en nefastas condiciones higiénicas, en la que se utilizan como instrumentos cuchillos, tijeras, hojas de afeitar o vidrios rotos (entre otros), provocando incluso la muerte en algunas ocasiones.

 

NIGERIA

 

En el estado de Kano, en el noroeste de Nigeria, las mujeres pueden ser castigadas o penalizadas por la participación en deportes o actos públicos. En cuanto a las leyes matrimoniales, los esposos nigerianos tienen potestad para pegar a su mujer si se trata de 'corregir sus malos actos'.

 

TÚNEZ

 

En lo relativo a cuestiones de herencia, la mujer se le permite recibir únicamente la mitad del dinero, mientras que sus hijos o hermanos recibirán siempre el doble.

 

ESTADOS UNIDOS

 

En Arkansas, el estado del centro-suroeste de los Estados Unidos, se le permite a los hombres golpear a su mujer o esposa con la limitación de que sea una vez al mes.

 

REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO

 

Las leyes en este país sobre el 'código de conducta familiar' recogen regulaciones machistas a través de las cuales obligan a la mujer a obedecer a su marido. Además debe de contar con su permiso para llevar a cabo comparecencisa jurídicas o incluso abrir un negocio o trabajar. Y si el marido decide cambiarse de residencia la mujer debe seguirle allá donde decida alojarse.

 

JAPÓN

 

Aunque no existen un gran número de leyes restrictivas para la mujer en el país nipón, se destaca la relacionada con el compromiso matrimonial de la mujer japonesa, que no podrá volver a casarse hasta que pasen seis meses desde la disolución de su antiguo matrimonio