El Madrid se pone el esmoquin y gana la primera final

El equipo de Pablo Laso se lleva su tercera victoria en el 'Top 16' de la Euroliga frente a un Olympiacos al que dominó todo el choque pero que nunca se dio por vencido.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

REAL MADRID: Sergio Rodríguez (11), Llull (18), Rivers (6), Reyes (11) y Ayón (11) --quinteto inicial--; Carroll (9), Taylor (2), Thompkins (2), Nocioni (10), Doncic (-) y Hernangómez (4).

  

OLYMPIACOS: Mantzaris (7), Strawberry (3), Spanoulis (1), Printezis (5) y Milutinov (6) --quinteto inicial--; Papapetrou (12), Hunter (14), Hackett (14), Athinaiou (-), Lojeski (9) y Johnson-Odom (1).

 

PARCIALES: 17-19, 24-16, 22-13 y 21-24.

 

ÁRBITROS: Lottermoser (ALE), Viator (FRA) y Juras (SRB). Sin eliminados.

 

PABELLÓN: Barclaycard Center. 11.225 espectadores.

El Real Madrid consiguió su tercera victoria del 'Top 16' tras derrotar este jueves al Olympiacos (84-72) en un cómodo partido para los merengues, que volvieron a repetir su triunfo ante el conjunto griego ocho meses después de proclamarse campeones de Europa en el Palacio de los Deportes.

  

En el mismo escenario, y tras la espina que clavó Justin Doelmann, el Real Madrid enterró el amargo recuerdo que dejó el Barcelona hace una semana y enderezó el rumbo en la Euroliga con una victoria de postín. Los de Laso se pusieron el esmoquin, estuvieron a la altura y no fallaron en un compromiso que hubiese hipotecado su futuro.

  

Sólo el rebote defensivo impidió que la fiesta del Madrid comenzase mucho antes. Laso insistía que el partido "no estaba ganado" ni incluso cuando la ventaja rondaba la veintena de puntos, pero las sensaciones desprendieron otra lectura: Sergio Rodríguez y Sergi Llull volvieron a ejercer de líderes absolutos.

  

En la diversión, como el niño que pisa los charcos, aparece el mejor rendimiento de los blancos. Rápida circulación, puntos interiores y triples a porrón del estadounidense Jaycee Carroll. La 'escopeta de Wyoming' tiró de los suyos al comienzo del duelo, cuando todavía su equipo no había cogido la dirección correcta.

  

De hecho, Olympiacos gozó de varias ventajas --todas ellas exiguas-- (14-15 y 29-33) hasta que Nocioni y Carroll decidieron que no fuese así. El argentino y el americano taponaron la herida y provocaron un final de segundo cuarto más tranquilo de lo esperado. El Madrid se marchó al descanso con seis puntos de ventaja (41-35).

  

Y a partir de ahí todo fue mucho más rodado para los locales, que gozaron con la aportación de Llull (18 puntos), su mejor y más imprevisible jugador. Por su parte, los hombres de Giannis Sfairopoulos fueron a menos, aunque nunca perdieron la cara al partido. Hunter y Hackett intentaron impedirlo desde la pintura y desde el perímetro, respectivamente.

  

Sin peligrar el marcador, con bronca de Laso incluida por la "mala defensa" del último cuarto, se alcanzó el asalto final. Llull explotó con dos triples y varias acciones personales que cautivaron al Palacio. Ni tan siquiera el mismísimo Spanoulis, que sólo anotó un punto, pudo dejar a los blancos sin el confeti. La victoria no vale una Euroliga, como el pasado mes de mayo, pero mete de lleno al Real Madrid en su búsqueda de los cuartos de final.