El Madrid de Laso también es NBA

El Real Madrid vence en la prórroga a Oklahoma City Thunder después de que una 'mandarina' de Llull forzase la prórroga. El balear, Carrol y la energía interior de Hunter le dan la victoria a los de Laso (142-137).

 

FICHA DEL PARTIDO

 

REAL MADRID: Llull (22), Carroll (24), Rudy Fernández (11), Thompkins (16) y Ayón (6) --quinteto inicial--; Hunter (19), Doncic (3), Maciulis (6), Randolph (12), Taylor (5), Draper (-), Reyes (2), Nocioni (16) y Suárez (-).

 

OKLAHOMA CITY THUNDER: Westbrook (18), Oladipo (34), Roberson (6), Sabonis (7) y Adams (7) --quinteto inicial--; Abrines (12), Kanter (29), Singler (5), Ilyasova (11), Price (-), Huestis (-), Morrow (8) y Tarczewski (-).

 

PARCIALES: 22-35, 28-30, 37-30, 39-31 y 16-11.

 

ÁRBITROS: Goble, Boland y Radovic. Eliminado Ayón por dos faltas técnicas y Sabonis por seis faltas personales.

 

PABELLÓN: Barclaycard Center. Lleno.

El Real Madrid ha firmado una remontada histórica frente a Oklahoma City Thunder en el encuentro amistoso correspondiente a los 'NBA Global Games' (142-137), partido en el que llegó a perder por 22 puntos y acabó batiendo después de una prórroga al equipo estadounidense, donde debutó el alero español Álex Abrines, que completó un buen debut (12 puntos) para contrarrestar el fuerte abucheo de la afición blanca.

 

El equipo blanco, que compareció con camiseta de manga larga azul, se enfrentaba por octava vez en su historia a un equipo NBA soñando con lograr su segunda victoria y repetir la hazaña de 2007, cuando sorprendió a Toronto Raptors en aquel partido donde Sergio Llull, entonces con 19 años, se dio a conocer al mundo.

 

Nueve años después, el balear (22 puntos y 9 asistencias), único superviviente de aquel precedente junto con Felipe Reyes, guió a su equipo a repetir aquel éxito encestando un triple sobre la bocina que llevó el duelo a la prórroga. Sin embargo, fue Jayce Carroll (24) el máximo anotador de una noche para inscribir con letras de oro en la hemeroteca blanca.

 

Un año después de la visita de Boston Celtics, la NBA y todo su espectacular parafernalia asociada volvieron a la capital española, esta vez con un equipo todavía impactado por la marcha de su máxima estrella Kevin Durant, pero aún así con un puñado de alicientes, sobre todo Russell Westbrook, pero también el debutante Abrines, uno de los diez españoles que este año disputará la NBA y que, después de su comentada 'peineta' en el Santiago Bernabéu, fue 'atizado' por la afición blanca.

 

Ya sin Serge Ibaka, traspasado este verano a Orlando Magic, en el capítulo de alicientes también figuraban el exmadridista Kyle Singler y otro debutante como Domantas Sabonis, ex del Unicaja. Su padre Arvydas asistió a su debut sentado apenas a unos metros y además fue homenajeado durante un descanso para regocijo de la parroquia madridista, que le sigue adorando.

 

Los Thunder presentaron una convocatoria de veinte jugadores, aunque tres lesionados, una lista que se amplió con el esguince de tobillo sufrido en el segundo cuarto por Steven Adams. Para entonces, su equipo ya dominaba agarrado a su máximo anotador Victor Oladipo (34 puntos) hasta alcanzar una renta de 22 en la primera parte (28-50).

 

El partido parecía herido de muerte y si no llegó la puntilla fue por el carácter de Llull y Andrés Nocioni, que se aliaron para recortar distancias (42-57, min.21) ante la 'desaparición' de Gustavo Ayón, que no paró de discutir con los árbitros y acabó expulsado en el tercer cuarto víctima de su verborrea. Las reglas NBA no dejaron sentirse cómodo al mexicano, a pesar de sus tres años de experiencia en la mejor liga del mundo. Tampoco gustó el arbitraje a la hinchada madridista.

 

THOMPKINS SE AGIGANTA Y LLULL HACE DE LAS SUYAS

 

En el tercer cuarto, 16 puntos de Trey Thompkins y la brega de Otello Hunter, muestras de ese juego interior que el Real Madrid ha reforzado poderosamente en verano, despertaron la chispa de la posible remontada. Los pupilos de Pablo Laso, tan intenso como en cualquier noche de Euroliga, empezaron a creer en sus posibilidades.

 

La barrera psicológica de los diez puntos saltó por los aires con un triple del propio Thompkins (79-88, min.34) y el Barclaycard Center se enardeció por completo con una jugada marca de la casa de Llull. No sería la última. El balear se cocinó un triple al más puro estilo de la NBA, esa liga donde los Houston Rockets suspiran por ejecutar sus derechos, y a falta del último cuarto todo estaba en el aire (87-95).

 

El Real Madrid le había metido 37 puntos a los Thunder en un solo cuarto y con esa inspiración ofensiva cualquier cosa podía suceder, y para muestra el visible cabreo de Billy Donovan, técnico de Oklahoma. Fue el recién llegado Oladipo quien demostró que quiere coger responsabilidad junto con Enes Kanter y tampoco le tembló la mano a Abrines, autor de dos triples cuando más quemaba la pelota.

 

LA GUINDA EN LA ETAPA GLORIOSA DE LASO

 

Y a base de triples fue como se adueñó el delirio del Barclaycard Center, primero con Jayce Carroll y después con Rudy, que a falta de 4:30 puso a su equipo por delante por primera vez en el partido (112-111). La calidad de Kanter bajo los aros (29 puntos, 10 rebotes) y seis puntos consecutivos de Abrines, que se cobró su particular revancha personal, parecían liquidar las opciones de sorpresa, pero volvió a surgir la figura de Llull, que empataba el partido con un triple sobre la bocina (126-126). Prórroga.

 

Laso ya había ganado todos los títulos posibles en su etapa como entrenador del Real Madrid, pero faltaba una guinda, ese demostrarle al mundo que ni la NBA puede frenar a este equipo que tanta gloria ha logrado. La inercia se mantuvo en el tiempo extra y llegó este esperado colofón.

 

Ya completamente entregado a Llull, pero también con cinco puntos decisivos de Hunter, el Real Madrid confirmó la hazaña frente a un rival que jugó sin Westbrook desde el tercer cuarto. No restó esa ausencia mérito al equipo español, que junto a FC Barcelona y Unicaja son los clubes que han logrado poner a una franquicia NBA a sus pies. El Barça volverá a intentarlo este miércoles, precisamente frente a los Thunder.