El Lycée français de Castilla y León celebra su primera Jornada de Puertas Abiertas

Gran éxito de la celebración del liceo con decenas de familias interesadas en conocer la pedagogía del único colegio francés de Valladolid.

El Liceo francés de Castilla y León celebró por todo lo alto su primera Jornada de Puertas Abiertas con un éxito rotundo de asistencia.

 

Decenas de familias acudieron a esta cita ineludible para aquellos que querían conocer de primera mano el sistema pedagógico del único colegio francés de Valladolid. El centro, que tiene alumnos de 3 a 18 años, ofrece la doble titulación francesa y española para que sus alumnos puedan estudiar o trabajar en Francia, España o prácticamente cualquier país del mundo.

 

A pesar del mal tiempo que amenazaba con arruinar la cita, los padres que quieren comenzar a formar parte del liceo participaron en visitas guiadas por el centro desde las 15h00. Quedaron totalmente sorprendidos al ver que los niños de 3 años ya entienden el francés y pueden hablarlo sin problemas. “Los alumnos terminan pensando realmente en dos idiomas”, comentó Frédéric Barna, director del colegio a uno de los grupos que
visitaba el colegio. Los padres comprobaron cómo esto es posible, ya que, a diferencia de otros centros, el liceo celebró su Jornada de Puertas Abiertas coincidiendo con horario lectivo, para que los padres vieran por sí mismos la educación que ofrece el liceo.
Luego, los niños del centro pudieron disfrutar de una merienda en el patio, donde también se instalaron unos castillos hinchables, y los padres de fuera pudieron hablar con las familias del liceo en un ágape francés.

 

Allí, los padres compartieron experiencias y opiniones sobre el liceo. “Este es el verdadero objetivo de nuestra Jornada de Puertas Abiertas, que los padres puedan conocernos de primera mano, y quienes mejor pueden hablar de nosotros son nuestras propias familias”, señaló Barna.

 

La jornada, que comenzó a las 15h00, se prolongó hasta pasadas las 19h00 y dejó muy buen sabor de boca a los organizadores, que piensan convertir esta cita en una tradición anual.