El juez cree que el Osasuna pagó 400.000 euros al Betis para que ganara al Valladolid

El juez del 'caso Osasuna' ve indicios de que se destinaron 900.000 euros a amañar tres partidos.

El juez que instruye el denominado 'caso Osasuna' ha notificado este miércoles el levantamiento parcial del secreto de las diligencias abiertas el pasado 19 de febrero para averiguar el destino de al menos 2,4 millones de euros extraídos de las cuentas del club.

  

De lo investigado, el magistrado aprecia indicios de que importantes cantidades de dinero se destinaron a amaños de partidos de la temporada 2013-14, en concreto 250.000 euros a jugadores del Espanyol por empatar con Osasuna y 650.000 euros a jugadores del Betis por dos partidos, 400.000 por ganar al Valladolid y 250.000 por dejarse perder con Osasuna.

  

Al respecto, el magistrado sigue investigando otros partidos cuyo resultado presuntamente fue también alterado por Osasuna, así como el destino del resto del dinero extraído en metálico de las cuentas del club, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.

  

En las diligencias abiertas, el titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Pamplona no ha hallado evidencias de que se hubiera firmado un contrato entre Flefield y Osasuna por importe de 1.440.000 euros.

  

El juzgado está pendiente de recibir la información reclamada a las autoridades portuguesas, a través de la correspondiente comisión rogatoria, si bien todos los datos apuntan a que tanto el contrato presuntamente celebrado con la referida sociedad como las facturas derivadas de dicho contrato son falsos y se crearon por directivos del club con la finalidad de justificar contablemente la salida de importantes cantidades de dinero en metálico, ha informado el TSJN.

  

De igual forma, el juez considera acreditado que el supuesto pago efectuado el 1 de junio de 2013 a los agentes inmobiliarios Cristina Valencia y Alberto Nolla por importe de 900.000 euros no llegó a realizarse nunca y que el recibo que recogía dicho presunto pago es, al igual que ocurre con el contrato y facturas de Flefield, falso y fue creado con el mismo fin que estos documentos.

 

21 IMPUTADOS

  

En la causa principal están imputadas 21 personas, entre ellos los dos últimos expresidentes de Osasuna, el expresidente de la Junta Gestora, el exgerente, exdirectivos, exempleados y exfutbolistas del club rojillo, así como futbolistas en activo pertenecientes a otros equipos. El magistrado mantiene el secreto de una parte de las actuaciones.

 

SOSPECHAS SOBRE IZCO Y SU JUNTA DIRECTIVA

  

El juez ha acordado también abrir una 'pieza separada B' para extender la investigación a la presidencia de Pachi Izco al haber descubierto en las investigaciones realizadas hasta la fecha que entre 2003 y 2007 se extrajeron en metálico, mediante la retirada de billetes, un total de 3.090.000 euros de las cuentas del club.

  

En concreto, según consta en el auto en el que el juez incoa la 'pieza separada B', en los años 2003, 2004 y 2005 se sacó dinero en metálico por importe total de 1.380.000 euros; en 2006 un total de 1.260.000 euros y en 2007 un total de 450.000. El juez sostiene que no está suficientemente acreditado el destino dado a estas cantidades.

  

En el auto, el magistrado deja claro que esta resolución no implica en modo alguno la imputación de delito alguno a los directivos, gestores o encargados de la contabilidad de Osasuna en esas fechas.

  

No obstante, con el fin de interrumpir la posible prescripción de los delitos, considera preciso abrir una investigación a las personas que en aquella época tuvieron responsabilidades directivas.

  

Según expone el juez, de lo ya instruido se desprenden fuertes sospechas de que, al menos parte de dicho dinero, pudo destinarse a actividades ilícitas, no tanto en relación con posibles amaños de partidos -que en aquellos años no estaban tipificados en el Código Penal-, como a "gestión desleal del patrimonio de Osasuna", lo que podría dar lugar a delitos de apropiación indebida, delitos societarios, delitos de falsedad contable, delitos de blanqueo o delitos contra la Hacienda Pública.

  

Como en las diligencias que han dado origen a esta pieza separada ya declaró en calidad de imputado Pachi Izco por una anotación contable sospechosa de 76.711 euros de su etapa como presidente, a los fines de simplificación del procedimiento se unirá su testimonio a esta 'pieza separada B'. En este sentido, el juez considera que Izco ya debe considerarse personado como imputado en esta nueva pieza.

  

Las demás personas que aún no están imputadas en esta pieza separada B, pero que serán investigadas por estos hechos son las siguientes: Juan Pascual, Fernando Vera, Íñigo Sanciñena, Miguel Archanco, José Manuel Purroy, Ángel Vizcay, José Gómez y Tomás López.

  

Además, el juez ha acordado investigar en dicha pieza la denuncia interpuesta contra Pachi Izco por Osasuna por un presunto uso indebido de la tarjeta corporativa del club que éste utilizó durante su mandato, al constar cargos en dicha tarjeta (por ejemplo, en boutiques de lujo, joyerías, vinotecas, ópticas) que, en principio, nada tienen que ver con la actividad deportiva del club y las labores de representación y dirección del expresidente.

 

EL JUEZ INVESTIGA A ARCHANCO 

  

El juez instructor además ha abierto otras diligencias -'pieza separada C'- para determinar si el expresidente de Osasuna Miguel Archanco ha podido cometer un posible delito de insolvencia punible por haberse desprendido de diferentes bienes inmuebles de los que era propietario, para, en definitiva, regalárselos a su esposa y sus dos hijos "escasas semanas después de abandonar la presidencia" de Osasuna, "constituyéndose en una situación de insolvencia, al menos parcial".

  

Como consecuencia de las gestiones realizadas para ejecutar la fianza de responsabilidad civil por importe de 3 millones de euros impuesta al imputado Miguel Archanco, el juez constató que el 12 de septiembre de 2014, el expresidente de Osasuna otorgó junto con su esposa una escritura pública de liquidación de la sociedad de conquistas que regía su matrimonio.

  

En virtud de la misma, Archanco se adjudicaba un piso en la calle Leyre de Pamplona y un derecho de uso temporal sobre una plaza de garaje. Por su parte, su esposa se adjudicaba la vivienda conyugal de Pamplona, una plaza de garaje también en la capital navarra y otra plaza de garaje en San Sebastián. En total, los bienes de su mujer se valoraron en 200.000 euros más, un exceso que Archanco consideró como una donación que realizaba a su esposa, quien la aceptaba agradecida.