El jefe superior de Policía en la Comunidad, Jesús García, recibe la Medalla al Mérito de la Protección Civil tras su jubilación

Jesús García Ramos recibe de Ramiro Ruiz Medrano la Medalla al Mérito de la Protección Civil. JUAN POSTIGO

Jesús García ha recibido la condecoración de manos del delegado del Gobierno, Ramiro Ruiz Medrano, quien ha reconocido que su sustituto en el Cuerpo de Policía está todavía "pendiente de concretar".

Arropado por representantes institucionales, de la Judicatura, y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en Castilla y León, además de su familia y amigos, recibía este jueves Jesús García Ramos la Medalla al Mérito de la Protección en la categoría de bronce con Distintivo Azul. No era para menos. Cuarenta años de servicio, treinta de ellos en Valladolid, no es algo de lo que puedan presumir muchos.

 

Una condecoración que se otorga, en boca del delegado del Gobierno Ramiro Ruiz Medrano, encargado de entregar la medalla, "en virtud a la superación y cumplimiento de los méritos obtenidos a las personas por sus actividades en la protección a nivel preventivo". O dicho de otra manera, "por sus buenos servicios obtenidos en tanto tiempo de servicio".

 

"Sin duda, creo que cumples a la perfección con estos requisitos", ha seguido Ruiz Medrano. "Ya no solo en el tiempo que has estado en Valladolid, sino en todo tus años de servicios en tantos sitios. Esta medalla es uno de los pocos hitos que te quedaba por cumplir".

 

Después de la entrega de la condecoración, un emocionado Jesús García tomó la palabra. "A mí siempre me han enseñado que es de bien nacidos ser agradecidos", arrancó el ya retirado jefe de Policía, "y por eso es de justicia darle las gracias a mis familiares, amigos, a los presentes y a los que siempre han trabajado conmigo día a día".

 

"Este es un momento emocionante, en el que uno se pregunta qué ha hecho para merecer esto. Yo siempre me movía por el mero hecho del trabajo cumplido día a día, y la verdad es que satisface que se te reconozca algo así". Más tarde, y ya después del acto, García Ramos reconocería que su intención pasa por tomarse un año sabático y dedicarse a su familia y a escribir, como filólogo que es. Ahora queda la tarea de encontrar su sustituto cuanto antes sea posible, pues como reconoció Ruiz Medrano, no hay sustituto a la vista todavía.