El jefe del Grupo de Homicidios de Valladolid no duda de que el culpable del Caso Nicasio Pérez es el acusado

TRIBUNA

El inspector de Policía, que ha declarado en la tercera sesión del juicio por la muerte de Rufino A.S, ha apuntado así al acusado, amante de la mujer de la víctima, como autor del crimen.

El jefe del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional en Valladolid ha asegurado que tras las investigaciones llevadas a cabo no tiene "ni la más mínima duda" de que el autor del crimen ocurrido el 21 de noviembre en la calle Nicasio Pérez de la capital vallisoletana fue el acusado, José Manuel M.F.M.

 

El inspector de Policía, que ha declarado en la tercera sesión del juicio por la muerte de Rufino A.S, ha apuntado así al acusado, amante de la mujer de la víctima, como autor del crimen, y en base a su experiencia profesional ha descartado la tesis de que el móvil fuera el robo dada la "intensidad" de las heridas, "dirigidas a matar".

 

El agente ha sido uno de los funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía que han declarado en el juicio que se sigue contra el también agente del Cuerpo José Manuel M.F.M, cuyos hijos se han negado a testificar, como han manifestado mediante videoconferencia.

 

Durante su declaración, el funcionario, quien ha coordinado toda la investigación policial sobre el crimen, ha explicado que inicialmente se barajó como posible móvil el atraco con arma blanca o "sirla", como se conoce en el argot policial, aunque este tipo de hechos suelen tener como consecuencia la muerte, algo que desde los año 90 no ocurre en Valladolid.

 

Así, se generaron "dudas" por la "intensidad" de las heridas, que tenían como fin matar a la víctima, y la posibilidad de que se tratara de un "ataque de ira", ha explicado en declaraciones recogidas por Europa Press el jefe de Homicidios.

 

Posteriormente, la investigación llevó hasta el acusado por la documentación encontrada en la oficina donde trabajaba la víctima, ya que se demostró que había un "enfrentamiento" entre ambos por una relación extramatrimonial, tras lo que se pudo comprobar además que el día del asesinato José Manuel M.F.M. no trabajó porque había pedido el día libre y que posteriormente no se incorporó a su puesto por una lesión en la rodilla.

 

Estas circunstancias, unidas a que los testigos señalaron que el autor de los hechos corría de forma "anómala" afianzaron una sospecha "bastante fundada", aunque ha aclarado que se mantuvieron ambas líneas de investigación, tanto la del atraco como la que finalmente ha llevado a José Manuel M.F.M. hasta el banquillo de los acusados.

 

EN TUDELA Y ARANDA TRAS EL CRIMEN

 

Así, ha relatado que se comprobó que el tráfico de llamadas del acusado le situaba de regreso a Zaragoza -donde residía y trabajaba- desde Valladolid y concretamente una hora después del crimen en Aranda de Duero (Burgos), a lo que hay que sumar también la imagen de un radar que sitúa su coche a las 8.25 del día de los hechos en la N-122 a la altura de la localidad vallisoletana de Tudela de Duero, a casi 16 kilómetros de la capital.

 

Una vez que los datos situaban al agente de Policía Nacional acusado en el "ojo del huracán", según el jefe del Grupo de Homicidios, la investigación continuó con pinchazos telefónicos y la intervención de correos electrónicos, pero además se puso en conocimiento de la Dirección General de Policía la línea de investigación y se acudió a Zaragoza a tomar declaración -la primera como imputado y la segunda ya detenido- a José Manuel M.F.M, quien dio dos versiones diferentes, en la primera de las cuales manifestaba que no había estado en Valladolid el día 21.

 

Sin embargo, tanto las versiones del acusado como la reconstrucción de los hechos chocan con la investigación realizada por la Policía, ya que según el jefe del Grupo de Homicidios era "imposible" que estuviera a las 8.25 en Tudela si había cogido su vehículo en torno a las 8.30 aproximadamente como mantiene pero sí cuadraría con varios testigos que sitúan al autor de los hechos en la esquina con la Plaza de San Juan a las 7.20 horas, a las 8.08 la discusión con la víctima y el apuñalamiento con el robo del bolso o bandolera que llevaba y la posterior huida del criminal.

 

El funcionario ha explicado que ésta se produjo, según los testigos, por las calles Nicasio Pérez, Santa Lucía -donde se cayó y pudo lesionarse la rodilla- y Artesanía, donde se le pierde la pista.

 

En este sentido, ha concretado que si el acusado salió de Valladolid tras el crimen llegaría al radar y a Aranda de Duero a la hora en que se le localiza en estos puntos, como además han comprobado con la realización del mismo recorrido que supuestamente hizo.

 

"No se puede cuadrar porque no se trata de un desfase de uno o dos minutos", ha asegurado el jefe de Homicidios, que con 17 años de experiencia ha manifestado que su conclusión, desde el punto de vista profesional, es que no hay "ni la más mínima duda de que el autor es el acusado" y ha añadido que si hubiera tenido alguna no se estaría celebrando el juicio.

 

Además, en respuesta a las preguntas de la defensa, ha asegurado que la hora a la que se produjo el crimen es la única a la que el acusado podría haberlo cometido, ya que posteriormente la víctima estaría en el trabajo y posteriormente habría muchos más testigos en la zona en la que se le apuñaló.

 

El juicio, que tiene previsto continuar hasta este miércoles, se celebra con jurado popular, integrado por seis varones y tres mujeres, y frente a la petición absolutoria de la defensa, que alega la ausencia de pruebas objetivas y directas y la existencia de "indicios no suficientes", los acusadores, que califican los hechos de asesinato, solicitan penas de entre 19 y 20 años de prisión.

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